FELIZ CUMPLE, MARTÍN!
Mientras el otro se la pasa peleando con el mundo entero, inventando enemigos y dividiendo a la hinchada, vos siempre fuiste paz, trabajo y sonrisa. Nunca necesitaste armar bardo para que te quieran: te bastó con meter 236 gritos, romper redes en Japón, en Brasil, en el Monumental y hasta con la pierna rota. El otro vive en guerra; vos vivís en la gente. El otro divide; vos unís.
Por eso hoy no te deseamos feliz cumpleaños nomás… Te agradecemos por ser el ejemplo de que se puede ser ídolo eterno sin ser tóxico, sin pisar a nadie, sin creerte dios. Que la vida te devuelva en felicidad todo lo que nos diste en la cancha y afuera.
