Mientras la mayoría vive prisionera en una cárcel de ensimismamiento mentiroso, yo me fugué de esa prisión hace más de 25 años, y si aquellos que están encerrados sienten que están cerca mío, deben tomar consciencia de que solo se trata de simples acercamientos que realizo, y tienen que saber también que yo estoy del otro lado de los barrotes y tengo a lo ancho y a lo largo toda la tierra disponible. (R.G)