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Guillermiola
Utilero
INFORME ESPECIAL: ROMÁN, LOS NÚMEROS FINALES
Desde aquel debut contra Unión el 10 de noviembre de 1996, hasta su último partido con la camiseta de Argentinos frente a Douglas Haig el 7 de diciembre de 2014 pasaron 18 años, en los que Riquelme jugó 670 partidos, convirtió 173 goles y desparramó clase y magia por las canchas de todo el mundo.
Desde las loas de los fanáticos que admiraron sus genialidades o gozaron de los títulos ganados hasta quienes prefieren centrarse en una trayectoria plagada de conflictos con técnicos, dirigentes o compañeros de equipo, pasando por aquellos que sin demasiado fundamento gustan de etiquetarlo como “pecho frío”, parece que todo ha sido dicho y escrito sobre Juan Román Riquelme a lo largo de su carrera, especialmente desde que anunciara su retiro el domingo pasado.
¿Qué más se puede entonces aportar a una historia que lo único que no genera es indiferencia? Los números. Por eso presentamos un resumen de todas las estadísticas de goles, partidos y títulos ganados por el ídolo mayor de la historia de Boca, reconociendo que en el caso de él sea hasta tal vez un poco injusto reducirlo a cifras, ya que ni la “cantidad” de magia desplegada ni la intensidad de la pasión que ha generado en los hinchas como jugador pueden ser medidas. Así y todo, con su mezquindad, aquí están los números.
Los títulos
Riquelme ganó 17 títulos en su carrera: once con Boca, cuatro con la selección juvenil (incluyendo la medalla de oro con el Sub23 mixto de los Juegos Olímpicos de Beijing 2008) y dos Intertoto con el Villarreal. El primero fue el Sudamericano Sub20 disputado en 1997, en Chile, y el último la Copa Argentina 2011/12 con el Xeneize.
No se toma en cuenta el ascenso con Argentinos Juniors, ya que si bien su equipo terminó compartiendo el primer puesto de una de las dos zonas en que se dividió el torneo de la B Nacional, justamente por esa configuración tan particular no se consagró a un campeón.
Los clubes
Román llegó al mítico Club Parque a los doce años para enseguida pasar a las inferiores de Argentinos, en un traspaso casi natural porque el equipo de La Paternal tenía un convenio con la institución de baby fútbol para llevarse a los grandes talentos. Entre 1991 y 1996, Román jugó en el Bicho, llegando incluso a disputar algunos partidos en Reserva.
Pero fue en agosto del ‘96, tres meses antes de su debut con la azul y oro, cuando el entonces técnico de Boca -Carlos Bilardo- vio un partido de Quinta entre su club y el de La Paternal en el que descolló Román, y le recomendó a Mauricio Macri comprar al volante y a otros futbolistas más.
Cuenta la leyenda que antes de aquel fichaje ya había habido un tibio interés del Barcelona por llevárselo. El resto es historia conocida: la consagración con Boca en la era Bianchi, la transferencia al Barsa a pesar del desinterés de Van Gaal por tenerlo en su equipo, el suceso en el Villarreal, el regreso a Boca para ganar la Libertadores nuevamente y, conflicto tras conflicto con el presidente Daniel Angelici, terminar devolviéndole a Argentinos lo que más necesitaba.
En el medio, una relación también discontinua con la selección: los éxitos con los juveniles, la ausencia del mejor Riquelme en la era Bielsa, su renuncia al equipo tras el Mundial de Alemania, el regreso brillante para la Copa América 2007 y las Eliminatorias 2010 con Basile, hasta su segunda y definitiva renuncia por diferencias con Maradona respecto a la salida del Coco del equipo nacional.
Los goles
Riquelme nunca fue un goleador. Como creador de juego, siempre ha pensado más en la asistencia que en la anotación personal. Incluso, alguna vez ha contado que uno de sus hermanos le reclamaba que pateara más al arco. Y es que, sobre todo en los últimos tiempos, Román se perfilaba para el disparo recorriendo la línea del área grande para finalmente buscar un pase filtrado a la diagonal de un compañero.
Pero en los últimos años Xeneizes no encontró delanteros que le sacaran provecho a su fútbol, como sí ocurrió por ejemplo con Rodrigo Palacio en la temporada 2007-08. Y a pesar de esa gran lectura del juego de Riquelme, la paradoja es que no haya sabido ver esa falta de interlocutores. O, si la percibió, su convicción de asistidor primó por sobre el egoísmo goleador. Tal vez, sin descartar las razones anteriores, el físico ya no le daba para rematar las jugadas.
Así y todo, JR10 festejó 173 goles, una cifra nada despreciable para un volante creativo sin sprint. De ése total, el 43 por ciento fueron de pelota parada. Penales anotó muchos, pero también ha errado bastantes. Goles olímpicos -patrimonio de algunos elegidos- ha hecho tres: a Vélez por la Copa Libertadores 2007 y al Mallorca y al Alavés por la liga española en la temporada 2005-06. Pero claramente lo que lo ha distinguido a la hora de pararse frente a un balón han sido los tiros libres. Fueron 28 en total.
El primero se lo convirtió a Australia en el Mundial Sub20 de Malasia 1997. El último fue a Racing, por la Copa Argentina jugando para Argentinos. Pero en el medio tuvo algunas rachas impresionantes, donde verlo acomodar el balón al borde del área era inminencia de gol. El 13 de octubre de 2007 le anotó dos goles a Chile en el Monumental por Eliminatorias. Un mes después, la Argentina enfrentó también en el estadio de Núñez a Bolivia y volvió a anotar por la misma vía.
En cuanto a los goles con pelota enmovimiento, el arquetipo del gol riquelmiano es el disparo de afuera del área, en esa jugada tan clásica suya en la que va bordeando el área grande de izquierda a derecha hasta encontrar el hueco para rematar. Goles de cabeza tiene pocos, pero la mayoría entrando por sorpresa al área como nueve.
Y también son escasos los tantos de zurda, aunque todos recordarán aquel que le hizo a Brasil con un remate espectacular al ángulo desde un par de metros atrás de la medialuna, el 8 de junio de 2005 en la victoria 3-1 por Eliminatorias, jugada que antes del remate había empezado él mismo al bajar con un pase de taco un despeje de la defensa rival. Por último, cabe recordar su único hat-trick: 23 de enero de 2005 al Valencia jugando para Villarreal, con dos de penal.
Riquelme ya es historia. El que no lo vio, perdió. A partir de ahora, dirigirse exclusivamente a Youtube y demás medios virtuales.
:riquelme: