Las declaraciones de Cascini blanquean que manejan Boca como un municipio del conurbano, y para ellos es lo normal y lo correcto.
Por ejemplo, Battaglia fue DT porque el magnánimo Román, en su infinita misericordia, le dio su oportunidad. A cambio, le debía lealtad absoluta porque todo en Boca es un favor (con guita de otro, como siempre; en este caso, guita del club). Cuando ya no fue leal, se fue y es enemigo. La capacidad, o la falta de ella, no entran en juego nunca.
Es igual que tratar de entrar en el Estado, no se entra con un buen CV, sino teniendo el contacto que tiene poder. Porque a fin de cuentas, lo que les importa no es hacerlo funcionar sino repartirse el botín.