Era de los que decían que allá afuera no hay nada y sigo pensando así, pero con lo que pasó el sábado tirarse a la pileta y traer un DT cuanto menos cuestionable (salvo ciertos nombres que andan dando vuelta que me parecen de terror) dejó de ser la peor opción. Dejar a Ubeda sería muchísimo peor que la ratificación a Battaglia o Ibarra o la contratación de Almirón y Martínez, y estaría casi a la par de haber traído a Gago. La indiferencia y la desidia es lo peor que podés transmitir pero bueno, evidentemente así le gusta manejarse a Riquelme. Esto no tiene retorno.