Esto debe ser uno de los papelones más grandes por parte de un jugador en la historia reciente del club, sino el más. La cagó por absolutamente TODO lado. ¡Salió peor que Villa en brutalidades!
Uno pensaría que por su talento, al menos algún nivel de inteligencia para manejarse como jugador debería tener, tomando en cuenta que ya por el lado del estado físico es un caso perdido. Pero esto ya es realmente razón suficiente para rescindirle el contrato y prohibirle la entrada al barrio de La Boca. Una lástima, porque el tipo tenía todo, no para ser ídolo ni nada, pero sí para limpiar la imagen de su primera etapa y al menos dejar un buen recuerdo. Le cae del cielo una segunda oportunidad de mano de nada menos que Riquelme, y viene y la caga el doble. Por ahí sintió que el gol de la final contra Banfield le daba vía libre para hacer lo que quisiera (¿?) y, en efecto, lo hizo.
Ahora, hay algo que no entiendo de estos jugadores...este tipo no tiene 35 años y la vida hecha, que al menos uno entienda que le chvpa un huevo la vida deportiva. ¡Cardona apenas tiene 28 años! Está re joven...¿Qué futuro piensa que va a tener haciendo estas barbaridades, en una época en que estás expuesto a los ojos del mundo fácilmente? Va a pasar de ser el 10 de Boca, y el 10 de Colombia por encima de James Rodríguez, directamente a la segunda de Ecuador y el seleccionado de su barrio. Yo sinceramente no entiendo cómo un tipo de estos y nadie de su putísimo entorno puede procesar algo tan básico. Una cosa es que uno, como NN de la vida, cometa cagadas y tenga que sufrir consecuencias, pero estos sujetos son estrellas, de carrera corta y con muchísima plata a su alrededor. De verdad que no me da la cabeza para procesar que, al menos, no la deba cagar por lo doble después de la primera cagada de no viajar a Buenos Aires.
Como colombiano, creo que talento como el trío de los 90's (y algunos de sus subsiguientes) no solo hay, sino que ahora hay más. El tema es que ya no pasan por Argentina, sino que la mayoría se va directamente a Europa. Un ejemplo es Luis Díaz, que pasó del Junior de Barranquilla directamente al Porto. Después hay buenos jugadores que se fueron a Europa y volvieron a América, como Quintero o Carrascal en Riber, pero es que estos precisamente tuvieron que volver porque no les cuadraba ese estilo de compromiso. Si Boca quiere tener al menos un jugador colombiano en la plantilla, es mejor que lo busquen joven, y le laven la cabeza allá (como hizo Banfield con James en su época, precisamente) para que al menos tenga compromiso con el equipo. De todos modos esta tendencia de llenar al equipo de colombianos nunca ha sido buena estrategia.