EXTRAíDO DEL FORO DE CHACARITA:
HISTORIA DE LA BARRA BRAVA DE CHACARITA
Primera Parte
" Capriotti no va a olvidar mientras viva el dia en
que Barrionuevo le pidio que lo acompañara en la
aventura de manejar Chacarita Juniors.
- Pero si yo soy hincha de San Lorenzo, Luis !
le dijo a modo de excusa
- ¿ Y eso a quien mierda le importa eso ?...
Yo soy fana de Independiente ¿ y que ?
El futbol es muy importante para la politica,
tanto como tener guita, Armando.
Dale ... acompañame, vas a ver que entre los dos
vamos a hacer grandes cosas, le respondio Barrionuevo"
EL MACHO, Jose Luis Barrionuevo
La bestia negra de la democracia
Daniel Olivera
Bs. As., Grupo Editorial Roma, 2004, 392 pag
EL MARKETING DEL MUNDIAL DEL 98
El Mundial era el último megaevento del siglo XX.
El menemismo, los grandes empresarios, los bancos, las modelos, los artistas y hasta su amigo Maradona lo iban a usar para promocionarse. ¿Por qu‚ ‚l, Jos‚ Luis Barrionuevo, no iba a hacer lo mismo?
Como se hab¡a autoproscripto porque el miedo a los viajes largos en avion aún era una materia pendiente, se le ocurrio que la mejor solucion era transformar a Frankenstein en Heidi.
S¡ durante venticinco años la barra brava de Chacarita hab¡a sido una especie de monstruo mitologico que se com¡a a los chicos crudos, ahora ‚l la transformar¡a en una barrita de amigos tan simp ticos como Marcelo Tinelli y sus "gomas".
De paso le mandar¡a un mensaje al "viejo Grondona": si ‚l, Jos‚ Luis Barrionuevo, era capaz de manejar a los violentos del fútbol, ¿ por qu‚ no podr¡a - algún d¡a - conducir la AFA ?. Ese filon de oro daba mas dinero que las vetas a cielo abierto de las minas del Farallon en su Catamarca natal.
El viaje de los diez barras de Chacarita a Francia en el Mundial fue la última gran idea exitosa de Barrionuevo.
Durante un mes, junio-julio del 98, a eso de las siete u ocho de la tarde, "Much¡nga" le pasaba a Capriotti un parte diario de novedades. Pod¡a ser desde Par¡s como desde Marsella o Saint Etienne.
Barrionuevo invirtio mucho dinero en esta operacion de marketing. Es cierto que.habr¡a duplicado los costos si no hubiera contado con apoyo pol¡tico.
La agencia oficial de la A.F.A le consiguio pasajes promocionados y la estad¡a en Par¡s les salio barat¡sima, porque compartio los gastos de alojamiento con la troupe menemista del "Tula" y sus murgueros. Todos vivieron en un convento de monjes trapenses que estaba lejos del centro, camino a La Defensa. Era un lugar ideal, alejado de los periodistas argentinos y de ambiente recoleto.
Nunca antes un dirigente de fútbol hab¡a destinado entre 50.000 y 60.000 dolares para que diez barrabravas presenciaran en vivo un Mundial. Tampoco nadie lo promociono como Barrionuevo mismo.
Antes del viaje Barrionuevo hizo una conferencia de prensa donde "Muchinga" y sus acolitos pusieron su mejor empeño para aclararle a ¡a "maldita" prensa que el viaje se financiaba en buena medida gracias al aporte generoso de sponsors amigos y a las rifas de pelotas y souvenirs que vendieron por todo el partido de San Mart¡n. Quer¡an dar la imagen de una estudiantina lista para partir en viaje de fin de curso a Bar¡loche.
Con el tour a Francia de la barra de Chacarita, Barnionuevo busco dar otro golpe de efecto medi tico.
La idea se le habia ourrido una tarde mientras jugaba al golf en Mar del Plata.
- Holaaa, Armando !, ¿Como andas?, ¿Qu‚ hora es all ?, ¿Est s durmiendo? Despertare, viejo.
- No, no, "Muchi". Ustedes est n adelantados, ac son las ocho de la noche.
- Ahh , bueno, nada. Te llamaba para decirte que ya estamos en el convento. El viaje fue un bardo pero todo est de diez. La cana nos reviso los pasaportes en el aeropuerto. Nos miraron de arriba abajo. Pero nadie nos dijo que estuvi‚ramos en una lista especial de la Interpol ni ninguna de esas mierdas.
- Viste que yo te dec¡a que te quedaras tranquilo ?. Igual hay que andar con cuidado, "Muchi". Acordate de lo que les dijo Luis. Los tienen a todos marcados. Tienen la ficha de ustedes y al menor quilombo los meten en cana. ¿Est n todos juntos en el convento?
- S¡, ac lo tengo al lado m¡o al "P jaro", que est cagado de hambre y me rompe las pelotas para ir a morfar un "s nguche".
- ¿Te gusto Par¡s, "Muchi"? ¿Donde estuviste en la fiesta? Yo la mir‚ por la tele pero no los vi por ningún lado...
- Y s¡, Armando, si hay como un millon de monos en la calle !, Te juro que nunca vi tanta gente junta. Al que lo vimos fue al "Presi", fuimos con el "Tulita" hasta el hotel. Hasta se saco unas fotos con nosotros y todo. Estaban unos escoceses con pollerita y el "Turco" se les arrimo y se sacaron una foto juntos. Es un HDP ! Un capo, el chabon ! Igual que los escoceses, tambi‚n son unos capos. Andan todos en pedo con las cajas de cerveza abajo del brazo. Chupan m s que nosotros ! ¿Sabes lo que hicieron despu‚s? Se pusieron en pelotas y se bañaban en las fuentes de las plazas. Y la Polic¡a no les hac¡a nada. Todos se cagaban de risa ...
- Bueno, "Muchi", no hables m s, cuida el celular, cu¡date mucho y no se metan en nada raro. ¿Vos manejas la guita? Ojo con lo que hacen ¿ehhh? !
- Armando !, decile a Luis que se quede tranqui. Que estamos ac para hacer "la amistad". No nos vamos a pelear ni con los bosteros ni con los de Lomas. ¿Sab¡as que tambi‚n est n ac el "Loco" Ciani, el deBanfield, y el "O¡d" de "Lafe"? (N. de A: "O¡d" es el jefe de los barrabravas de Laferrere.) Bueno, decile a Luis que mañana vamos a ir al museo del coso ese de la pir mide. Decile que nos vamos a sacar una foto ah¡, con la bandera de "Chaca" de fondo, y otra arriba de la Torre, y se la vamos a llevar para que vea que la "murga de los Tricolores de San Mart¡n" tenemos aguante. Chau.
Armando Capnotti nunca se olvidar de las aventuras de "Muchinga y los muchachos" en el Mundial de Francia 98. Las siguio con tanta pasion e inter‚s que siempre creyo que pod¡a escribir un libro con las an‚cdotas de ese viaje estrambotico.
Cuando le contaban sobre las noches de juerga que pasaron en el barrio de las prostitutas en Montparnasse, Capnotti siempre ten¡a el mismo pensamiento: se imaginaba a mujeres bellas y l nguidas compartiendo el lecho con "Bebote" o el "Boli Chaca". Mujeres que solo puede soñar la imaginacion de un escritor recibiendo resignadas los homenajes de criaturas que parec¡an creadas por la pluma realista de Emile Zola.
A Capriotti lo traicionaba su formacion intelectual. No pod¡a dejar de pensar que no hubiera estado nada mal que Luis lo mandara a ‚l al Mundial.
Despu‚s de todo, don Julio Grondona hab¡a enviado a m s de cien dirigentes con sus mujeres o sus amantes a tomar sol y alentar a la Seleccion de Daniel Passarella. Ten¡an copado el hotel m s bonito de Bordighera, Icalia, enclavado sobre las rocas de un peñon que da a una garganta del Mediterr neo. Durante todo junio-julio de 1998, el mes del Mundial, la multitudinaria delegacion de dirigentes de la AFA desayunaba contemplando la vista panor mica de la bah¡a de San Remo.
Era una injusticia, rumiaba Capriotti, que los diez hinchas de Chacarita visitaran el Louvre como si fueran a la Rural y ‚l tuviera que controlarlos desde Buenos Aires. Pero as¡ lo hab¡a dispuesto Barrionuevo, y as¡ fue nom s.
Esos malos pensamientos lo asaltaban cada tanto. Como la noche en que "Muchinga" le conto que por fin hab¡a ido al Louvre.
"!Qu‚ desperdicio!", penso Capriotti, mientras "Muchi" se re¡a de la "poronga esa de vidrio que est a la entrada". El tour de la barra de Chacarita por el museo m s famoso de la Tierra no duro m s de media hora. Les agarro un ataque de risa y los turistas los miraban con mala cara. No pod¡an fumar y la muestra arqueologica dedicada a cer mica china del siglo IV antes de Cristo les resulto demasiado densa. Cuando iban saliendo a uno de ellos se le ocurrio que ten¡an que sacarse una foto arriba de las escaleras mec nicas. Un guardia con traza de marroqu¡ los disuadio con un gesto universal. Cuando volvieron a las Tuller¡as, "Muchinga" y los suyos recuperaron el buen humor.
Pero Capriotti tambi‚n se acostumbro a ese contacto telefonico diario con sus muchachos (‚l los hab¡a seleccionado en un casting estricto donde premio la buena conducta y la lealtad). Le resultaba muy divertido escuchar sus cuentos. Como el de la noche en que se descontrolaron despu‚s de mezclarse entre la multitud que copo las calles de Par¡s en la Fiesta del Orgullo Gay,
- Armando, esto es una locura. Los muchachos est n de la gorra. Nunca vieron tantos pvtos juntos. Est n todos disfrazados y andan en carrozas. Se dan besos de lengua, se franelean en la calle - le contaba "Muchinga", que parec¡a no salir de su asombro -. Es como un cabaret gigante con miles de travas sueltos
Capriotti no pod¡a aguantar la risa cuando escuchaba esas descripciones. Hac¡a un esfuerzo pero no pod¡a imaginar nada m s grotesco que el cruce entre sus embajadores de San Mart¡n y los miles de gays y lesbianas de los cinco continentes que hab¡an confluido en Par¡s para dar su testimonio universal.
Esa noche, despu‚s de cortar con "Muchinga", lo llamo a Barrionuevo para, por lo menos, re¡rse un rato juntos.
O la tarde del partido Argentina - Jamaica, cuando vio por la tele a "Pajarito" y a "Tet‚" abrazados, como si fueran ¡ntimos amigos, con un grupo de jamaiquinos que se fumaban un "caño" descomunal. Estaban en la puerta del Parque de los Pr¡ncipes. Los jamaiquinos parec¡an reencarnaciones de Bob Marley; repart¡an margaritas y cantaban reggae. "Pajarito" y "Tet‚" les segu¡an el tren mientras trataban de pescar un faso king size.
Reci‚n a la vuelta del Mundial "Muchinga" le conto, en confianza, algunas picard¡as.
Como la tarde en que en la puerta de la cancha de Toulouse les arrebataron - en yunta con un grupito de "Los Borrachos del Tablon" de la banda de River Plate - la m quina de fotos a unos turistas japoneses.
O como casi caen presos en Marsella por querer colarse en el tren bala que une Par¡s-Marsella a 230 kilometros por hora.
O como se escaparon sin pagar la cuenta en un barcito que est adentro del castillo de Carcassonne, donde estaban comiendo pizzas la noche anterior a que la Argentina le ganara 1 a 0 a Japon.
Lo que nunca le conto "Muchinga" - Capriotti se entero por otras fuentes - fue del arrugue en la plaza central de Saint Etienne el d¡a del partido Argentina - Inglaterra.
Ese mediod¡a los hoolligans hab¡an copado la parada cantando "Dios salve a la reina" y tomando hectolitros de cerveza Heineken. La barra de Chacarita - junto a un grupito disperso de hinchas de Rosario Central y Racing - se acerco a mirar de qu‚ se trataba.
Cuando los hinchas ingleses los detectaron comenzaron a cantar cada vez m s fuerte y a avanzar hacia los argentinos. Ninguno dio la orden, pero todos los argentinos se dispersaron casi a la carrera. Se reagruparon recien a tres cuadras de donde habian comenzado a correr.
A principios de julio del 98, "Muchinga" y los otros nueve regresaron -sanos, salvos y sin haber ca¡do presos - a Ezeiza. Les sellaron el pasaporte y no tuvieron que pagar multas por exceso de equipaje. Volvieron bronceados por el sol del Mediterr neo, y con una valija repleta de camisetas de Holanda, Brasil, Colombia, Ir n, Jamaica y Japon que sistem ticamente hab¡an robado a indefensos turistas extranjeros.
Se portaron tan bien que Muchinga y el resto de los embajadores de Barrionuevo se negaron a colaborar con el M.N.A - Movimiento Nueva Argentina.
El M.N.A era un grupo peronista ortodoxo que en la ‚poca de la dictadura de Ongan¡a (23 deseptiembre de 1969) bajo el nombre de "Operativo Condor" hab¡a secuestado en pleno vuelo un avion de L.A.D.E (el primer secuestro en el mundo por motivos politicos de una aeronave dentro de la historia de la aviacion comercial), lo hab¡a desviado de su destino original y lo hab¡a obligado a aterrizar en las Islas Malvinas justo cuando se encontraba de visita en la Argentina el principe Felipe de Edimburgo. Durante casi dos d¡as mantuvieron izado el pabellon argentino en Port Stanley al que habian rebautizado bajo el nombre de Puerto Gaucho Rivero, en honor al criollo que en el siglo XIX resistio en las islas la invasion extranjera. Repatriados los militantes peronistas a la Argentina, el general Ongan¡a - muy ofuscado por el papelon que le hab¡an hecho pasar con la realeza brit nica - los mando meter presos acusandolos del delito de "Traicion a la Patria".
Con ocasion del Mundial de Francia, este grupo con posiciones muy cercanas al nacionalismo revolucionario latinoamericano hab¡a viajado para reclamar en nombre de la nacion y pueblo argentinos la devolucion de las islas Malvinas.
Menem llevada adelante y a rajatabla su pol¡tica de "relaciones carnales" con Estados Unidos y Gran Bretaña y declamaba sin vergenza alguna su amistad con Bush padre por lo que Barrionuevo - que en esa ‚poca segu¡a proclam ndose orgulloso recontraalcahuete de Menem - no pod¡a permitir que "sus muchachos" aparecieran ligados a posiciones anti-inglesas o anti- norteamericanas. As¡ que los instruyo detalladamente respecto que deb¡an rechazar el eventual convite de los malvineros.
Barrionuevo pago un asado de bienvenida a casa a "Muchi" y el resto de la embajada. Se sirvio, con ensaladas mixtas y vino tres cuartos, en el "Polideportivo" Champagnat. All¡ los felicito por la buena conducta y, cuando levantaron las copas de champaña para brindar, les auguro un futuro brillante.
Para hacer ese pronostico, Barrionuevo debio de haber consultado el or cvlo de alguna bruja profesional de las buenas, porque termino y‚ndole tan mal como a Carlos Menem cuando la bruja del presidente le pronostico que conseguir¡a la re-re-eleccion en el 99.
Todo, absolutamente todo lo que vino despu‚s en Chacarita fue nefasto para las aspiraciones de poder de Barrionuevo.
Apenas tres meses despu‚s, la inversion del Mundial se hab¡a perdido por culpa de la incontinencia verbal de su proverbial bocaza.
EL PASE DEL AñO: DEL MENEMISMO AL DUHALDISMO
El 24 de octubre de 1998, Chacarita, recibio a All Boys en San Mart¡n. En el entretiempo los de San mart¡n comenzaron a cascotearse con los de Floresta.
Barrionuevo estaba en la platea y salio disparado hacia la cabina de transmision. Agarro el microfono y les pidio calma a los suyos con argumentos poco ortodoxos: " No entremos en provocaciones... Estos muertos de All Boys vinieron a provocarnos, pero no entremos en el juego. No "esisten. Son unos muertos".
Mario Gallina, director de Seguridad Deportiva bonaerense de Duhalde, pidio la clausura de la cancha de Chacarita. Como prueba le mostro a Duhalde un video donde se ve¡a a Barrionuevo en el momento exacto en que hac¡a su arenga. El esc ndalo salio en los diarios y por TV.
Un an lisis superficial del hecho llevo a que se leyeran los incidentes - como parte del feroz enfrentamiento que libraban el presidente Menem (peleando por su re-re-eleccion) y el ex vice suyo Duhalde, que se negaba a aceptarla porque de esa manera el gobernador bonaerense era número puesto en la Rosada en el 99. Esos analisis interpretaban los disturbios como una cama del duhaldismo contra el recontraalcahuete del "Presi" donde los "pibes" de floresta, a pesar de ser porteños, realizaron el trabajo sucio encomendado por el aparato de de Duhalde.
Sin embargo, la interpretacion correcta de los incidentes era exactamente al rev‚s. Es que el jefe gastronomico hab¡a comenzado su retirada del menemismo (convencido de la imposibilidad material de la re-re-eleccion de su jefe) y se encontraba en pleno viraje pol¡tico con armas y bagajes hacia las posiciones politicas de su viejo enemigo Duhalde, convertido de la noche a la mañana en su nuevo referente. La art¡fice del pase pol¡tico del año era su mujer Graciela Camaño, incorporada ya en ese entonces de manera secreta al c¡rculo ¡ntimo de Chiche Duhalde.
Por lo que un sector menemista disgustado por los movimientos politicos poco claros del catamarqueño y olfateando una inminente traicion barrionuevista monto una provocacion a cargo de la barra brava de All Boys convenientemente "aceitada" por federales obedientes al ministerio del interior de esa epoca. Apostaban que el choque entre ambos sectores de marginales iba a salpicar a Barrionuevo y pod¡a entorpecer el desembarco del gastronomico en las playas duhaldistas.
Preocupado por los efectos negativos para su imagen, Barrionuevo llamo a Duhalde y le pidio un favor. Lo hizo a su estilo y con su l‚xico despojado.
- Eduardo, por favor, fr‚nalo al pelotudo ese de Gallina. ¿ Me quiere cagar el perejil ese ?. ¿Como puede ser que este coso me quiera suspender la cancha? Est loco! F¡jate, porque detr s de esto debe estar alguien del gobierno que me quiere joder a m¡. Hay muchos all¡ a los que no les gusta que yo me vaya con vos. Avisale a ese vigilante-refer¡ que ahora vos y yo jugamos juntos.
No hizo falta ninguna presion adicional. Duhalde siempre se mostro permeable a los planteos de "Luisito".
Un mes despu‚s, en noviembre de 1998, a Gallina, "el cabezon de lomas" lo hizo renunciar a su cargo. Es que Duhalde, buscaba con desesperacion sumar voluntades para llegar al gobierno a trav‚s de los votos, consciente que el principal apoyo para sus eventuales contendientes por la presidencia estaba en la Rosada.
Aquel incidente, solo en apariencia menor (todav¡a hoy, cuando el tema violencia en el fútbol recrudece, TVR suele mostrar ese video), fue un presagio de la catarata de infortunios que le sobrevendr¡an a Barrionuevo y a su ej‚rcito de marginales.
Barrionuevo ya no podr¡a volver a decir con orgullo: - Los hinchas de Chacarita son monjitas que van a la cancha con la Biblia.
El 3 de marzo de 1999 (menos de cinco meses despu‚s de su arenga contra los hinchas de All Boys) se hizo evidente que la utop¡a de Barrionuevo como jefe de una barra de carmelitas descalzas era nada m s que una vana fantas¡a.
El virus de la disolucion interna se estaba gestando en el cuerpo corro¡do de la barra brava de Chacarita.
Y Barrionuevo era impotente de controlar los desquicios endogenos de la barra que hab¡an estallado justamente a ra¡z de su decision de pasarse con armas y bagajes del menemismo al duhaldismo.
A Barrionuevo adem s dicho viraje pol¡tico le consum¡a todas sus energ¡as. Mientras tanto Graciela Camaño se habia sumado al grupo ¡ntimo de "Chiche" Duhalde y ‚l pon¡a su tropa funebrera de choque a disposicion del proyecto "Duhalde Presidente".
Luis comenzaba as¡ - despues de casi 10 años - a alejarse de su amigo Menem, que a su vez - viendo la imposibilidad de su re-re-eleccion jugaba todas sus fichas al fracaso electoral de su enemigo Duhalde.
Desde ya queda para la investigacion historica poner al descubierto los lazos y aportes ocultos que Menem realizo a favor de la Alianza y que tanto ayudaron al aplastante triunfo del bucolico De La Rua sobre Duhalde.
NEGROS DE MIERDA VILLEROS HDPS
Fue justamente el viraje pol¡tico el que obligo a Barrionuevo a relegar su atencion sobre Chacarita.
Gladys - la morocha de piernas largas y minifaldas cortas que sucedio a la derrocada Roxana en el estrat‚gico puesto de secretaria privada - se convirtio en un "gran conmutador telefonico".
Su despacho del tercer piso de Avenida de Mayo 930 era m s visitado que una sinagoga en el año nuevo judio. Su agenda desbordaba de citas, se entremezclaban los nombres y los tel‚fonos de gremialistas, senadores, diputados, concejales, intendentes, secretarios, embajadores y hasta presidentes de pa¡ses vecinos. La pol¡tica invad¡a todos los resquicios, y al fútbol y.sus avatares Barrionuevo apenas pod¡a dedicarles migajas de atencion.
Fue entonces cuando el gerenciamiento de hecho que ven¡a sufriendo Chacarita desde la irrupcion en el 93 del barrionuevismo en el club, quedo en manos de la dupla Armando Capriotti-Alejandro Barrionuevo (hijo).
Barrionuevo obligo a Capriotti a echarse la mochila al hombro. El nuevo papel le exig¡a mayor protagonismo. Pero su debut no pudo ser m s desafortunado.
En un error de falta de inteligencia previa sobre la verdadera situacion entre las barras de Boca y Chaca (enemigas a muerte y uno de los puntos lgidos en la historia de la violencia en el futbol nativo), acepto que el miercoles 3 de marzo del 99 Chacarita jugara un partido amistoso a puertas cerradas contra Boca. Chaca estaba con probabilidades concretas de volver en julio a Primera A despues de catorce años de ausencia en la m xima divisional del fútbol argentino y el partido amistoso le otorgaba desde el punto de vista period¡stico una buena propaganda para el club.
A las once de la mañana, mientras en la cancha los jugadores se dedicaban a lo suyo, un comando del sector mayoritario de "La Doce" forzo la puerta de la tribuna baja de la Bombonera y ataco a trompadas, navajazos y palazos a una decena de hinchas de Chacarita que disfrutaban del espect cvlo. Entre estos últimos sobresal¡a un flaquito de rulitos con bermudas y en cuero.
Los hermanos Di Zeo (Fernando y Rafael) y un morocho corpulento (Armando Pereyra) lo persiguieron con saña. Era "Pajarito" (Daniel Benedetti), uno de los diez apostoles que Barrionuevo hab¡a mandado al Mundial de Francia. Cuando lo tuvieron a tiro lo molieron a trompadas, patadas y palazos. Para rematar la faena, le clavaron un puntazo que iba dirigido a los r¡ñones pero que termino perfor ndole un glúteo.
"Pajarito" acabo en una cama del hospital Cosme Argerich con un corte de quince cent¡metros en la cabeza y el puntazo en la nalga izquierda. Adem s, tuvieron que raparle la ensortijada melena y por muchos d¡as tuvo que usar un almohadon para poder sentarse.
Esa mañana las c maras de Cronica TV y TN se hicieron un fest¡n de accion en vivo y en directo con la trifulca. Capriotti empezo a llamarlo por celular a Barrionuevo.
Cuando lo ubico, Capriotti se llevo la sorpresa de su vida: Barrionuevo lo reputeo, culp ndolo por no haber previsto el esc ndalo y por no controlar a la barra.
- Yo te hab¡a dicho que no fuera nadie, pelotudo. El cabezon Lancry ya nos hab¡a avisado que se pod¡a armar quilombo. ¿Ahora qui‚n arregla esto? ¿Sabes cu nto me cuesta a m¡ este bardo? ¿Qu‚ hac¡a el boludo del Pajaro en la cancha?
Lancry es actualmente uno de los jefes de La Doce y encargado de las RRPP Vip y en ese entonces era uno de los jefes de seguridad del Consejo Deliberante porteño y jefe de la custodia del alfonsinista Coti Nosiglia, monje negr0 de la pol¡tica argentina y el principal socio de Barrionuevo dentro del alfonsinismo.
Lo que Capriotti ignoraba - y Barrionuevo tampoco se hab¡a tomado el trabajo de avisarle - era que el partido se iba a celebrabar justo en medio de una feroz puja por el control del barrio de La Boca entre el sector mayoritario de La Doce que respondia a las ordenes de los hermanos Rafael Rafa y Fernando Di Zeo, Armando el Oso Pereyra, Silvio Serra y Santiago horacio el Gitano Lancry (al que quer¡an imponer como jefe regional) y un grupo minoritario de Lña Doce que reclamaba para si el derecho historico de manejar ese barrio: los lideres de este grupo menor eran los Cabral (padre e hijo) - historicamente aliados al delaruismo porteño - que contaban con el apoyo en la ocasion del grupo de Lomas de Zamora de La Doce capitaneados por Miguel y Marcelo.
El enfrentamiento interno de La Doce por La Boca entre el sector de Villa Lugano y el sector de Lomas reflejaba en su tosca medida la tension cada vez mas creciente entre los radicales alfonsinistas comandados por el Coti Nosiglia (interesados en el triunfo de Duhalde sobre De La Rua) y los radicales delaruistas (que de la noche a la mañana no le hacian asco a la ayuda menemista con tal de llegar a la Rosada).
Este enfrentamiento interno del radicalismo respondia a otro enfrentamiento interno mucho m s importante: el existente dentro del bloque dominante de la Argentina y cuya trama quedo al desnudo cuando el Argentinazo del 2001 exploto y sorprendio a los dos sectores de las clases dominantes que se disputaban el pa¡s:
- por un lado el sector compuesto por De La Rua, Cavallo, Menem, el sector financiero de la city bancaria ligado a Estados Unidos y Gran Bretaña, los liberales de Lopez Murphy y Patricia Bullrich que postulaban la supresion de la moneda nacional a favor del dolar y el grupo de prensa de posiciones ultraliberales de los diarios Ambito Financiero, Infobae y La Nacion
y
- por el otro lado el sector de Duhalde, Alfons¡n, Ibarra, el sector empresarial de la UIA interesado en una devaluacion, las privatizadas ligadas a los intereses europeros y el grupo multimedia de Clar¡n.
Estos sectores empresariales-financieros enfrentados en diciembre del 2001 ya batallaban en el 99 por el dominio del pa¡s.
La guerra civil de La Doce reflejaba a su modo y en su medida dentro del mundo marginal y patibulario de sus integrantes todas esas tensiones - ya dificiles de visualizar y analizar para los analistas pol¡ticos - por lo que la resolucion de esa confrontacion solo pod¡a pasar - a nivel de barra - por la violencia descontrolada de los contrincantes.
El sector de La Doce de Lomas de Zamora, para fortalecer su capacidad de fuerza de choque contra el tandem Di Zeo - Lancry recurrio a los servicios del ex - 12 "el Chueco Reguera" (a quien los Di Zeo expulsaron de La Doce acus ndolo de haber entregado a "los pibes" cuando cayo preso junto con Jos‚ Barrita alias El Abuelo por el asesinato el 30 de abril de 1994 de Water Vallejos y Angel Delgado, dos simpatizantes de River Plate). El Chueco Reguera pose¡a importantes vinculos con "la pesada" de Villa La Rana de Ballester, y comenzo a reclutar como tropa de refuerzo a diversos integrantes de la barra brava de Chacarita que tenian en ese asentamiento precario la base de sus opeaciones.
La prensa nacional general y deportiva presento los incidentes del 3 de marzo del 99 en la bombonera como uno de los tanto enfrentamientos existentes en la historia de la guerra entre las parcialidades de Boca y Chacarita.
Solo el Diario El D¡a de La Plata el d¡a jueves 4 de marzo en una nota titulada "Una Amistad como detonante" (que se puede ubicar en internet en el link
http://200.26.107.200/ediciones/19990304/deportes4.html ) presento el hecho tal cual fue: un enfrentamiento interno de La Doce por el control del barrio de La Boca entre dos sectores: uno mayoritario manejado con la gente de Villa Lugano y sus aliados (los Di Zeo, Lancry, etc ) y otro minoritario integrado por gente de la Boca (los Cabral), Lomas de Zamora (Miguel Cedron, que terminaria siendo asesinado en enero del 2000 por sus adversarios internos) y la "ayuda" exterior de un sector de la barra brava funebrera (Pajarito, Batata, etc.)
Inclusive, el sabado anterior al cho que en la Bombonera (27 de febrero) el sector de La Doce de Lomas de Zamora concurrio en pleno al lanzamiento de una nueva l¡nea interna del Partido Justicialista de San Mart¡n: la Agrupacion Justicialista Justicia para Todos conducida por el conocido barra brava funebrero Alberto "Batata" Apolonio, aliado en ese entpnces al "Pajarito" Benedetti.
Cuando la tempestad se aplaco, Capriotti intento cubrir su verdadero desconocimiento de lo acontecido pretextando ante Barrionuevo algo que era cierto pero que nada ten¡a que ver con los sucesos de la Bombonera: que hac¡a agua su estrategia de posicionar a Raul Gustavo "Muchinga" Escalante como el único capo de la barra.
- Pero si le dimos el buffet para que lo maneje. Tiene todo, la bebida, la comida. La mujer tiene ah¡ un negocio b rbaro... {Si no lo sabe usar es un pelotudo ! - protesto Barrionuevo.
Capriotti tuvo paciencia porque conoce la ansiedad de su "jefe". Ni siquiera se tomo el trabajo de explicarle que "Muchinga" adem s regenteaba una remiser¡a y una rotiser¡a que atend¡a la "Negra" Betty, su mujer.
Cuando Barrionuevo se calmo, Capriotti volvio a dibujarle el mapa de la interna de la barra.
Le explico que el gran enemigo de "Muchinga" hab¡a salido de manera imprevista de los monoblocks del Barrio Loyola y era el "Mono" Luis (Gomez) y su lugarteniente Hector Daniel "Satan s" Mannino.
Capriotti le dijo ademas a barrionuevo que el "Mono" y "Satan s" no estaban solos, sino que grupos de las villas "Corea", "9 de Julio" y "La 18", de Blinghurst, junto a los de Jos‚ Leon Su rez, iban a armarle un golpe de Estado a "Muchinga".
Quer¡an fomentar la imagen de descontrol para demostrar que su protegido Muchinga viv¡a de la fal0pa y el choreo y que usaba el buffet del club para beneficio personal. Tambi‚n dijo Capriotti que a su juicio "Muchinga" era el único con un poco de cabeza.
- "Muchinga" es un pibe macanudo, no es un "ñame" (en la jerga marginal se llama as¡ al m s inferior de un grupo), y tampoco un ñoqui que curra unos pesitos del gremio o de la pol¡tica
Capriotti nunca supo si Barrionuevo hab¡a escuchado su diagnostico sobre el c ncer que consum¡a a la barra de Chacarita. ste solo lo intimo a hallar una solucion:
- Armando, ponete las pilas y arr‚glame este quilombo. Vos sabes que yo no me puedo estar ocupando de lo que hagan estos negros de mierda villeros HDPS. Arr‚glalo como sea. Al final, esto con el "Tur¡" no pasaba !
Capriotti sintio la puñalada final de Barrionuevo, vio derramarse sobre sus hombros la sombra de Arturo "Turi" Gin‚s, como gran componedor de la interna de tribuna desde los 70 hasta mediados de los 90.
"Pero Gin‚s juega ahora para Carlos Brown en la interna del peronismo de San Mart¡n, y la culpa no es m¡a", penso Capriotti para s¡.
UN JEFE BOSTERO
Por esos d¡as Barrionuevo y Capriotti volvieron a hablar del tema varias veces. Tiraron sobre la mesa nombres y estrategias. De ese consenso salio otra de las ideas que al principio Barrionuevo considero brillante, pero que al final terminaron por volv‚rsele en contra.
La de ascender al grado m ximo de "general" de la tribuna popular de la calle Guti‚rrez a su chofer y "culata" (en el argot gremial y pol¡tico se conoce con este nombre a los guardaespaldas), Miguel H‚ctor Ju rez, m s conocido en e! ambiente pol¡tico y gremial como "Lolo".
"Lolo" (o el "Gordo") Ju rez era otro producto de la cantera inagotable de cuadros politicos-sindicales que fue el gremio textil de San Mart¡n liderado por Casildo Herreras. Durante m s de veinte años trabajo en la hilander¡a San Andr‚s y llego a ser delegado general de la f brica. En 1993 la lanera quebro y lo indemnizo. Desde entonces se sumo al ej‚rcito de colaboradores de Barrionuevo.
"Lolo" ten¡a un Renault 12 y empezo haciendo mandados para el "Jefe" - Corno era un muchacho de accion, r pidamente se transformo en su chofer y custodio. Siguio ciegamente a Barrionuevo hasta el 23 de marzo de 2000, el d¡a en que murio en una cama del hospital Belgrano de San Mart¡n, con el h¡gado perforado por dos balazos.
Elevar a "Lolo" al m ximo cargo de la barra brava de Chacarita fue una cl sica apuesta barrionuevista, repleta de peligros y acechanzas. Pasional y alocada. Significo una virtual intervencion. Fue casi lo mismo que si Barrionuevo se hubiera subido al paravalanchas. Todo el mundo sab¡a que "Lolo" era su "culata".
"Muchinga" y su grupo de Villa Maipú, que ten¡an base en el bar El Club sito en una serie de viejas viviendas conocidas como "El inquilinato", sobre la calle Gutierrez casi esquina Estrada, tomaron la intromision de "Lolo" en la barra como una traicion de Barrionuevo. Y se juraron resistir el golpe.
Despu‚s de varios meses de escarceos, el choque fue inevitable. El teatro de operaciones fue, como siempre, la tribuna.
Fue en el partido Chacarita - Union de Santa Fe, el último partido del Apertura 99. Era diciembre y hac¡a mucho calor. Corrieron litros de cerveza y sangr¡a antes, durante y despu‚s de los noventa minutos. En medio de una improvisada bailanta, los del "Lolo" y los de "Muchinga" blanquearon su resentimiento mutuo. Hasta las mujeres se trenzaron de las mechas. Hubo varios heridos, entre ellos una embarazada pero, eso s¡, ninguno de bala. En la contienda solo se usaron facas, navajas y cuchillos. Como los orilleros de Borges.
Barrionuevo se entero a la noche de la pelea protagonizada por "Lolo". Lo amonesto por el m‚todo, pero no veto su ¡mpulso conquistador: sab¡a que su hombre no ten¡a historia de tablon en Chacarita. Era hincha de Boca. Esa era su principal contra. Pero aun as¡ lo animo:
- Vos, "Lolo", sos el único que me puede arreglar este quilombo. Estoy rodeado de inútiles - le dijo.
Para cuando retorno el fútbol, ya era el año 2000. El nuevo milenio no aplaco los nimos.
El 27 de febrero de 200 a Chacarita le toco jugar contra Rac¡ng. Por razones de seguridad deportiva la A.F.A logro enviar a jugar de local a Chacarita en Lanús. Nadie previo contratiempos, porque los funebreros manten¡an relaciones amistosas tanto con la hinchada de Lanús como con la "Guardia Imperial" de Racing. Con Racing la amistad ven¡a desde hac¡a 50 años a ra¡z del c‚lebre partido entre Racing y Banfield por el campeonato donde todas las barras de la ‚poca fueron junto con la del Taladro y solo una, la de Chaca, se alineo con la de La Academia.
Pero "Lolo", envalentonado, y como buen bostero que no pod¡a ver ni en figurita a los de Racing, aprovecho para quedar bien con sus amistades de La Doce (que jam s Barrionuevo le prohibio), rompio los codigos y comenzo una escaramuza con la barra de Racing, utilizando como tropa de choque a gran parte de los adeptos de hab¡a reclutado en Villa Loyola, por cierto no todos hinchas funebreros.
Cuando termino la pelea se reivindico como el "único" l¡der. "Muchinga" y su grupo se abstuvieron, dando por sentado que a partir de ese momento "Lolo" era el nuevo capo. ¿"Muchinga" resigno su liderazgo sin dar pelea? A juzgar por lo sucedido esa tarde, parecer¡a que s¡. La verdad es que solo acepto la derrota moment neamente. En las proximas semanas sus soldados dar¡an batalla en otros mbitos.
Barrionuevo aplico esa noche una de las lecciones aprendidas en la escuela de la pol¡tica: a los subordinados, cuando se los considera intelectua¡mente inferiores, siempre hay que "cambiarles la bocha". Entonces, si ellos aguardan un premio, hay que reprenderlos. As¡ nunca levantar n vuelo y siempre se mantendr n sumisos al poder constituido.
En una cl sica psicopateada, cuando "Lolo" llego esa noche a la casa de Villa Ballester esperando ser felicitado por haber logrado la comandancia en jefe de la barra, se encontro vapuleado por su jefe:
- ¿Vos sos boludo o qu‚?, ¿Te volviste loco?, ¿El poder se te subio al balero?, ¿Como te vas a pelear con los muchachos de la "Guardia Imperial"? ! Con ellos siempre hicimos la amistad. Vos est s para que no haya m s quilombos, no para pelearte con el primero que se te cruza. ¿O¡ste? No quiero que vuelva a pasar.
A "Lolo" el cargo de número uno de la barra brava de Chacarita le duro menos de un mes. En ese tiempo tuvo dos encontronazos - el primero a trompadas y el otro a tiros- con algunos de los laderos de "Muchinga". Las dos veces en bailantas de San Mart¡n.
Pero fue un bardo de polleras lo que lo llevo a la tumba. El poder que le otorgaba ser - al mismo tiempo - chofer de Barrionuevo y l¡der de la barra de Chacarita lo desequilibro emocionalmente. Mucho m s de lo habitual. Potencio una personalidad agresiva y soberbia, que hasta entonces no hab¡a aflorado.
De repente empezo a menoscabar a personajes tan o m s retobados que ‚l. Uno de ellos fue Rub‚n Pascual el "Jarro Piromani, justamente seguidor de Muchinga.
El mi‚rcoles 15 de marzo "Lolo" se pasó de listo y en rueda de amigos se burlo de la supuesta fealdad de la acompañante circunstancial de "Jarro. ste reacciono mal y le dio un par de trompadas. Los testigos sosegaron los nimos, pero "Lolo" se fue clamando venganza. "Jarro" creyo que se trataba de otra de las bravuconadas de "Lolo", al que el cargo se le hab¡a subido a la cabeza.
Al d¡a siguiente, a eso de las seis de la tarde, dos Ford Falcon - uno verde agua y el otro bordo - aparecieron a toda velocidad por la calle Moreno. En uno iba "Lolo" con cuatro acompañantes. En el otro le hac¡an el aguante otros tres "camaradas". De los dos Falcon asomaban pistolas por la ventanilla. Cuando llegaron a la choripaneada de Moreno y Saavedra - frente a la estacion de trenes de San Mart¡n - frenaron, se bajaron de los autos y abrieron fuego. Desde adentro "Jarro" y su tropa respondieron a balazos. A los veinte minutos una ambulancia privada cargo el cuerpo jadeante de "Lolo". A "Lolo", un balazo le hab¡a perforado el cuello y sangraba a borbotones. Los otros dos tiros le hab¡an entrado por el abdomen. En la puerta del expendio de chorizos y cervezas estaba tirado "Jarro". Ya hab¡a muerto.
"Lolo" estuvo una semana en coma y murio el jueves 23 en el hospital Belgrano. Los m‚dicos hab¡an desalentado toda esperanza veinticuatro horas antes. Hasta ese momento Barrionuevo, gracias a la colaboracion de la bonaerense, hab¡a evitado trascendiera y tomara estado público la balacera acontecida entre integrantes de la barra brava de Chaca.
Pero el 24 trascendio la noticia de su muerte. "Lolo" hab¡a levantado su perfil en los últimos meses cuando ascendio a la jefatura de la barra de Chacarita. Era una noticia impactante que el flamante jefe hubiera muerto en un tiroteo.
Barrionuevo evito ir a visitarlo al hospital, pero estuvo informado por la familia del chofer ("Lolo" hijo tambi‚n frecuentaba las tribunas). Eligio la estrategia del silencio, consciente de que esta vez las balas picaban en sus p¡es. Designo a Capriotti como su vocero. Ya no lo pod¡a insultar y menoscabar mas a "Pipa", porque "Lolo" era una aut‚ntica creacion barrionuevista.
Como la historia es circular, debio ser Capriotti quien tuvo que salir a dar la cara por una jugada errada de Barrionuevo. Capriotti no se aparco del libreto preestablecido para estas emergencias. Nego que "Lolo" hubiera sido chofer y custodia de Barrionuevo. Como, para mentir bien, la receta es hacerlo a lo grande, dijo que sab¡a que "Lolo" viv¡a a cuatro cuadras de la cancha de Chacarita, que lo conoc¡a, pero que jam s tuvo injerencia en la hinchada del club. Hablo de una conspiracion para perjudicar al club y uso la muletilla aprendida entre las huestes menemistas cuando se esta en apuros: "Es una campaña en nuestra contra".
Pero, siguiendo tambi‚n el ejemplo de su jefe, se fue de boca y le admitio al diario P gina 12 que:
- Por lo que me enter‚, este tipo (por "Lolo" Ju rez) se hab¡a peleado con este "Muchinga" en un boliche y se amenazaron. Despu‚s, creo que hace veinte d¡as se volvieron a encontrar y hubo algunos tiros. Y ahora pasó esto tan lamentable. Pero estoy seguro de que es un hecho policial que no tiene nada que ver con Chacarita.
En su af n por defender a Barrionuevo, Capriotti no le hizo ningún favor a su protegido "Muchinga". El "Jarro" era habitu‚ de ese grupo. Si la Polic¡a o la Justicia hubieran dado algunos pasos en la investigacion, Capriotti habr¡a estado en problemas por las palabras que salieron de su boca. Pero la sombra benefactora de Duhalde logro parar cualquier curiosidad sobre los hechos.
Mientras tanto Barrionuevo callo. En ‚l, el silencio es toda una definicion acerca de su nimo.
"Lolo" fue la sombra de Barrionuevo durante siete años. Asistio, pasmado, a los esc ndalos que le hac¡a su esposa Graciela Camaño por la supuesta relacion con Roxana, hijastra del Turi y secretaria privada de la discordia. Lo vio re¡r, cantar, bailar y brindar con champaña en saraos maratonicos. Lo llevo a piringundines de mala muerte y a unidades b sicas que parec¡an postales de Bagdad. Y tambi‚n a la residencia de Olivos y a la Rosada. Lo escucho putear a Cavallo por tel‚fono y apretar feo a Menem y a Duhalde. "Lolo" se llevo a la tumba secretos inconfesables; grandezas y miserias de su jefe.