Sudamericano Sub 20

Halen

Idolo
Ahí está hablando Humberto Grondona. Qué odio que me genera este tipo y toda su familia.

Pongan a gente capaz al frente. Batista y Trobbiani no pueden dirigir ni el equipo del barrio.
 

ttboca

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esto es parte de una nota que le hicieron a humberto grondona

-¿Tu ambición es dirigir la Sub 17 y la Sub 20?
-Vamos a esperar si se dan algunas condiciones. Si no me voy y chau. Lo de la Sub 17 lo tenemos que hacer, los chicos vienen trabajando con nosotros (con Lemme) hace un año y medio. Las condiciones son clasificar al Mundial. Si no, sería un golpe muy duro en lo personal para mí.

-¿Si te va mal con el Sub 17 te vas de la AFA?
-Sí, seguro. No me quedaría otra. Me quedo en el Sub 17 porque veo un buen grupo de chicos que la luchan, pero si me va mal no me permitiría quedarme un minuto más.


ahora este muchacho va a dirigir la sub 17, dios mio!!
falta que se ponga de jugador el HDP
 

ttboca

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[h=1]La Sub 20 puede quedar eliminada del Mundial pero, aunque termine siendo campeona, la AFA se debe un profundísimo replanteo en sus Juveniles.[/h]Casi que se retrocedieron 20 años. En 1993, Argentina no podía participar del Mundial Sub 20 por problemas disciplinarios en el torneo de Portugal 91, y, entonces, en la AFA decidían patear el tablero y que los cuerpos técnicos de las Juveniles dejaran de ser los amigos del entrenador de la Mayor. Julio Grondona se puso firme, pidió proyectos y eligió a un especialista. A pesar de la presión mediática a favor de Timoteo Griguol y la dupla López-Cavallero, Don Julio optó por un desconocido José Pekerman, quien, junto a Hugo Tocalli, finalmente pusieron a los Juveniles de la AFA en lo más alto del podio mundial entre 1994 y 2007. Con juego, buena conducta y jugadores excepcionales. Con muchos pibes que brillaban en sus clubes, sí, pero con muchos que José mismo trajo desde el Interior del país (Aimar y Sixto Peralta, por nombrar dos casos).
Pero después de ser campeón del mundo en Canadá 2007, se decidió dar un golpe de timón. Se buscó que Tocalli renunciara (no se le renovó el contrato a su ayudante Tojo) y ahí se empezó a chocar contra las rocas de la orilla. Sistemáticamente. El subsuelo de las Juveniles no tiene fondo y este Sudamericano es el ejemplo más claro de lo que está sucediendo, más allá de que el equipo (ojalá) pueda clasificarse al hexagonal final. Se dejó de elegir maestros y se empezó a designar a ex campeones del mundo en 1986 que venían pidiendo su lugar en el predio de Ezeiza. Error.
El derrotero no se detiene. Y no es porque la AFA no invierta en las Juveniles: todo lo contrario. Se gasta muchísimo más dinero que en la era de Pekerman (el staff era reducido), porque la estructura se modernizó en cantidad de técnicos, ayudantes, médicos, kinesiólogos, utileros y el proyecto Interior que lleva a cabo el Profe Salorio. Entonces, Don Julio debe estar más que enojado. Habitualmente se la agarra con su hijo Humberto, actual capo de las Juveniles, pero en el horizonte debería ampliar su mirada. Porque hay una Comisión de Selecciones, que ahora encabeza Lerche, que había prometido hacer una revisión de todos los estamentos de la AFA luego de la Copa América y lo único que se hizo fue echar a Batista y llamar a Sabella. Abajo, todo siguió igual. O casi. Se cambiaron figuritas: afuera Perazzo, quien no había conseguido el pasaje a los Juegos Olímpicos, y adentro “un técnico con más experiencia en dirigir mayores, ya que el Sub 20 no es una división formativa”, explicó Humbertito, desde su cargo de Subdirector de Selecciones Nacionales. Arriba de él está sólo el Doctor Bilardo, quien ocho horas después del 2-2 con Bolivia que casi eliminó al Sub 20 dejó Mendoza. Algo así como el célebre Schiaffino, capitán del Costa Concordia que aún sigue hundido cerca de Livorno, mientras se escuchan los gritos “vuelva al barco”.
No hay un solo culpable. Es un conjunto. El extenso cuerpo técnico en Juveniles no tiene experiencia premium trabajando con chicos. El problema es que el hijo de Don Julio falló en cómo se rodeó. Llegó después de la frustración de Batista en 2009 y pensó que podía enderezar la nave con los campeones del 86 y sus derivados. Y los resultados, el juego y el combo en general fueron demostrando que la falta de docentes puros se siente.
En este 2013 parecía que la mano por fin cambiaba, que este Sub 20 volvería a enamorar al público. Pero fue un boomerang negativo, todo salió mal. Trobbiani, que apostó durante el 2012 a un equipo con el que ganó varios cuadrangulares, se dejó tentar por las luces del centro (Iturbe, Centurión, Vietto y Lanzini) y modificó su estructura. Los chicos de la Play 5 no funcionaron y se cayó la estantería en una semana. No hay excusas: hubo tiempo de trabajo, hubo competencias, hay una buena camada de jugadores (hasta dejó afuera del torneo a Ocampos, Paredes y Zuculini).
Humberto, en un buen gesto, ya dio el paso a un costado de su función jerárquica y sólo quiere dirigir. Deberían darse muchas modificaciones más. Y habría que regresar el tiempo atrás, a agosto de 1994, y encontrar por carpeta a algún nuevo Pekerman.


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si pueden leanlo es un buen resumen,
que HDPS lo que hicieron con
tocalli, yo siempre pense que se habia ido
para probar dirigir otra cosa
 

THAL

Titular
Propongo el cierre definitivo del "Centro de Beneficencia México 86" inaugurado por AFA en 2008 para campeones convertidos en DT de chicos.
Las selecciones juveniles se convirtieron en un Centro de Beneficencia para entrenadores sin formación en juveniles, egresados de México 86.
Varsky
 
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