Es en este tipo de partidos en los que no podes fallar así, Marcos. No sr termina más el karma de los descerebrados en Boca. Nos encanta tirotearnos el pie solitos.
Zarpado como nos desintegramos simplemente a partir del ingreso de Endrick. Almirón lo vio y se cagó todo pero todo mal. Es un milagro que estemos en estas instancias con este imbécil.