Preparando la pava y la parrilla para mirar el mundial, siguiendo de cerca algún jugador de Curazao, Cabo verde o esos países exóticos llenos de negritos qué le encantan.
Con estas declaraciones "ineditas" da la pauta que no solo es un mal gestionador, si no que es un mal declarante.
Caifeta pensó y piensa que Boca Juniors al ser una institución social, es un club literalmente de barrio o interliga. Falta que llame al club de amas de casa, para que amasen empanadas y organicen una rifa.