Te da pocas vueltas
A Boca le cuesta muchísimo cuando arranca perdiendo los partidos. En el ciclo Guillermo, sólo en tres de 28 ocasiones logró dar vuelta el resultado.
A esta altura, no es un dato menor. Boca recibe un golpe y queda en la lona, casi al borde del nocaut. Le cuesta reaccionar y, sobre todo, revertir el resultado. Con Guillermo en el banco, el equipo empezó perdiendo en 28 ocasiones: sólo en tres logró dar vuelta el resultado. Demasiado poco.
Lo dicho, de esos 28 partidos que arrancó perdiendo, sólo tres los ganó y en nueve, logró llegar al menos al empate. En los otros 16 no pudo cambiar la historia y los terminó perdiendo. River fue uno de ellos. Estudiantes, también por la Superliga, había sido el anterior.