El Vasco da menos miedo de lo que parece. Facundo Colidio, el delantero que le compraron a River en este mercado, no puede jugar la Sudamericana: los gallinas lo dejaron inscripto en su nómina de octavos, el Vasco no lo anotó en tiempo y forma y no hay gestión que lo habilite. El refuerzo estrella ve la semi por televisión.
O sea, el equipo que según varios acá "es mil veces mejor que San Pablo" viene sin su apuesta grande. Y el que se lo regaló fue River: lo dejó inscripto para cubrirse de un cruce que nunca se dio y terminó condenando al Vasco entero. Después decimos que los gallinas no aportan nada.