Gago quería un contrato por ocho años cobrando lo que cobra en Europa. Cuando le hicieron la propuesta, se echó para atrás. Aún pidiendo esa locura, los dirigentes hicieron un esfuerzo por él. Ni Cata Díaz, ni Samuel, ni Burdisso, estaban en situación transferible. Y aunque lo estuviesen, ¿puede...