Tercera vez que veo el video en el día, no puedo parar de llorar. Crecí viendo jugar a Riquelme al fútbol, desde una lluviosa tarde de 1998 cuando lo ví jugar por primera vez con la camiseta de Boca en la cancha que sentí una debilidad especial por el, y que fue creciendo con el correr de los...