Homenaje a un maestro: Arturo Jauretche

jbismarck

Idolo
JUAN QUINTAR Y JORGE MARZIALI HOMENAJEARON A JAURETCHE EN LA BIBLIOTECA NACIONAL
Construir teor¡a desde la realidad

A trav‚s de narraciones y de canciones, se cruzaron perspectivas para referirse a Pensar con Estaño, el flamante libro de Quintar sobre el autor de Los profetas del odio. Se hablo de volver a Jauretche para actualizar el pensamiento nacional.

"Lo nacional es lo universal visto por nosotros."

Siempre hay razones para invocar a "San Arturo". Esta vez, la excusa es un libro que tiene su epistemolog¡a como eje de an lisis: Pensar con Estaño (Educo). Juan Quintar, su autor, y el músico Jorge Marziali activaron juntos una pintoresca presentacion en la Sala Borges de la Biblioteca Nacional en la que ambos concatenaron canciones y narraciones para contestar preguntas centrales: ¿Desde donde se coloco -Jauretche- para mirar el mundo? ¿Como construyo su perspectiva de conocimiento? "No es nada f cil, sobre todo para alguien que viene de la academia como yo, meterse a analizar los textos de Jauretche. Ejemplo: si uno tuviese que analizar a un trotskista, un leninista, un liberal o un monetarista, ser¡a m s sencillo, porque se trata siempre de contrastar sus argumentos con una teor¡a. Y ver de qu‚ manera la realidad es vista desde esa teor¡a, pero en Jauretche no hay teor¡a, sino el esfuerzo de construir teor¡a desde la realidad", dijo Quintar, cuya curr¡cula lo presenta como docente e investigador de la UNCo (Universidad del Comahue), doctor en pensamiento y cultura latinoamericana por el Ipecal, de M‚xico, militante pol¡tico y profesor de historia economica.

Arturo Mart¡n Jauretche, hombre nacido en Lincoln en 1901 y muerto en Buenos Aires en 1974, fue casi una especie antropomorfica del pa¡s. Radical, peronista, fundador de FORJA, feroz antiimperialista, presidente del Banco Provincia entre 1946 y 1951, hacedor de libros clave para la historia del pensamiento nacional (El Paso de los Libres, El Plan Prebisch -retorno al coloniaje-, el imprescindible Los profetas del odio, El medio pelo en la sociedad argentina o el Manual de las zonceras argentinas) y precursor de un nuevo revisionismo popular -alejado de la plataforma hisp nica, catolica y aristocr tica del tradicional-, es visto por Quintar como el modelo a seguir en la búsqueda de la recuperacion y actualizacion del pensamiento nacional. "Una vez le escribio a Hern ndez Arregui: 'Lo nacional son como arroyos que caen de la montaña... todos son el r¡o y ninguno lo es en forma aislada'. Esta idea de las vertientes que forman el r¡o me parece muy sugerente para el tiempo actual. Hay que volver a pensar en todas las vertientes que confluyen en lo nacional: de Manuel Ugarte a Rodolfo Kush. El gran desaf¡o est  en no tabicar esas vertientes. Fijemos la atencion en que la intolerancia ideologica est  primera en el ranking de discriminaciones", expreso el profesor.

Marziali, cantautor mendocino y autor del prologo, se despacho con una serie de canciones -las m s "pol¡ticas" de su repertorio- con simpat¡a, fuerza y tonada cuyana. "La patria tiene salida / con cultura nacional / que es todo lo universal / visto con ojos de criollo / sin comerse los embrollos / del cipayaje local (...) No hay mayor soberan¡a que una banca nacional / los pueblos la pasan mal / cuando viene un extranjero / a decir qui‚n es primero, si el hombre o el capital" y entablo un recorrido por las palabras que uso Jauretche para penetrar en el imaginario argentino: tilingo, cipayo, zoncera, cagatinta, guarango, hasta desembocar en una milonga en su honor. "Hablan de Grecia y de las cruzadas / pero jam s dicen nada del alma del paisano / que se jugo en las patriadas / y as¡ van formando peones tilingos y perdedores / que no distinguen errores ni entran discusion / pensando que la Nacion es asunto de doctores." Neuquino y mendocino, entonces, trocaron geograf¡as hasta llegar al punto: la actitud. "No es por citar a Fito P ez, pero lo de Don Arturo era una cuestion de actitud" -bromeo el escritor y cito-: "Osvaldo Soriano dec¡a: 'Nadie es del todo argentino sin un buen fracaso. Sin una frustracion plena, intensa, digna de una pena infinita'. Qu‚ tanguero, ¿no? Bueno, algo de eso tenemos, pero tambi‚n tenemos otros ritmos dentro nuestro. Yo creo que la particularidad de Jauretche, aunque amigo de Disc‚polo y Manzi, es que no se contagio. Miro desde otro lugar y recupero una actitud diferente a la del desencanto: dec¡a, 'Los hombres, según los m‚dicos, tienen la edad de sus arterias... para m¡, tienen la de su ilusion'".

El acercamiento de Quintar a Jauretche es revelador. Cuenta que la primera vez que vio un libro suyo fue durante la dictadura del '56, cuando su madre tuvo que quemarlos para evitar complicaciones. "Y la segunda fue cuando vi otro libro suyo en la mesita de luz. Su escritura estaba dirigida a un público amplio, donde estaba mi madre que no hab¡a terminado la primaria." La exposicion prosiguio con apuntes sobre la importancia de una "pol¡tica de la memoria". "Los nombres de las monedas, las plazas y las calles le est n indicando a la sociedad qu‚ se debe recordar y qu‚ olvidar. Hay una pol¡tica de la memoria. En los '30 y en los '60, Jauretche hizo un profundo an lisis de la toponimia argentina y desnudo una pol¡tica de la historia para construir el presente. Esta perspectiva de mirar la historia para construir una pol¡tica nacional es algo a recuperar, sobre todo en estos momentos... tan cerca del bicentenario."
 

chemi

Suplente
GRAN ESCRITOR DE LA REALIDAD.PRAGMATICO.BRILLANTE


SI ALGUNOS ACA LEYERAN AUNQUE SEA UN LIBRO DE JAURETCHE, CAPAZ SE LES ABRE LA CABEZA DE GARCHA(CAPAZ)
 

ttroca

Suplente
MUY BUENO JAURETCHE, UN NACIONALISTA
DE VERDAD, ME ACUERDO QUE SIEMPRE
CRITICABA A LSO COMUNISTAS ARGENTINOS
QUE SE OPONIAN AL GOBIERNO PERONISTA
DICIENDO, POR QUERER LO MEJOR PERJUDICAN
A LO BUENO Y BENEFICIAN A LO MALO
 
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