EL AMOR Y EL FUTBOL

<div align="left">Amor. Palabra que muchas veces encierra uno de los sentimientos m s bellos que hay, la verdad es que es un arma de doble filo. El amor puede hacer que seas la persona m s dichosa de todas, y a la vez, puede llegar a convertirte en el ser m s miserable de la tierra.

Sentimiento contradictorio para muchos, ¿como amar si este amor no es reciproco? Una de las cosas m s dif¡ciles que tiene el amor es esto; das todo, entregar todo y a veces la otra persona no est  preparada para entregarte nada.

Y es que muchas veces el amor es cruel, otras tantas maravilloso. Creo que el dilema est  en saber sobrellevarlo y aceptar que no todos los seres humanos amamos de igual manera.

Volcar este sentimiento en el fútbol. Bueno, un hincha va a la cancha, canta por su equipo, lo apoya en las buenas y malas, compra su entrada con lo que logro conseguir en la semana. Como te paga el equipo al cual vas a ver, a veces bien, te da la posibilidad de gritar un gol y conocer esa euforia que solo sienten los privilegiados. Pues cr‚anme, aquel que no haya sufrido por un equipo o no se haya alegrado, simplemente no conoce este sentimiento - amor - en su plenitud.

El fútbol es mucho m s grande que al amor de pareja. Estoy completamente loco?. Es que no hay nada m s gratificante, m s pleno, que gritar esa palabra maravillosa que encierra tantas cosas en solo tres letras, GOL.

Para aquellos que jam s han pisado una cancha de fútbol, les es imposible comprender esta locura que envuelve mi ser de manera incre¡ble e irremediable. No pueden criticar algo que no conocen. El dejar todo por una camiseta, el comprometerte con el que est  a tu lado para sacar adelante un resultado, el darle la mano a tu rival luego de una falta, entrar a una cancha siendo enemigo del m s ¡ntimo de tus amigos, para luego salir de ella y dejar resentimientos de lado.

Tampoco me comprender  el que no ha estado parado en una tribuna, el que nunca se agarro la cabeza con cada situacion perdida - Quien no ha puteado a un señor de negro (ahora colorido) que posee un pito y a veces, solo a veces, se hace dueño del espect culo.

Pero no. Nada te permite eso. Abrazarte con un extraño y tener el mismo sentimiento de alegr¡a, compartirlo y sobre todo disfrutarlo, no tiene precio. Tantas veces me han preguntado, ¿qu‚ encuentras en el fútbol? Yo solo se contestar de una manera. Vamos a la cancha.

Yo espero ese d¡a con ansias, la persona que me va a acompañar lo hace con miedo. Aún no cree que hayan las garant¡as para acudir a un espect culo de este tipo - pero ese es otro tema - yo me pongo la camiseta Xeneize, mi acompañante recoge lo m s viejo que encuentra en el closet, tiene miedo, deja el celular y la billetera, solo se aferra a su DNI que no sabe donde guardar, pues va en buzo. Las entradas las llevo yo.

Llegamos, el partido de hoy encuentra a un equipo Azul y Oro contra uno de banda roja . as¡ lo ve ‚l. Se impresiona de la cantidad de gente que llego ese d¡a a la cancha. LA BOMBONERA luce abarrotada. Le recuerda algún partido que pesco 'relojeando' en la TV. Primer punto a mi favor, el ambiente logro cautivarlo.

El simpatizaba con ese equipo Azul y Oro que ve¡a calentar a lo lejos, su sorpresa fue mayor cuando vio parejas, familias. Fue perdiendo el miedo y se sintio como en casa. Una gaseosa y un par de cigarros para empezar, el verde queda sin nadie encima.

Salen los equipos, las tribunas estallan y mi fiel amigo aún sin comprender, pero imp vido con toda esta fiesta enciende el primer cigarrillo. Los vendedores de gaseosas frenan su caminar, la foto que nunca sale y arranca el partido. Aquel amigo que salio persign ndose de su casa, timorato a la hora de caminar por calles aledañas y el cual estuvo a punto de no ir, revienta con el primer gol Xeneize, esa tarde le toco reventar tres veces.

El resultado es lo de menos ya que desde ese d¡a la mentalidad de ‚l es otra. Se hizo Socio de Boca Juniors, no se pierde un partido y hasta el d¡a de hoy asiste a la cancha. No importa el d¡a, ‚l est  presente.

Hasta hoy recordamos ese d¡a, nos reunimos en mi casa o en la suya a conversar de todo un poco. El fútbol es el tema central. Me agradece hasta ahora el 'gesto' que tuve. Pero ayer, mientras termin bamos un caf‚ y la conversacion se apagaba como el cigarro que se consum¡a en el cenicero; se paro, me abrazo y dijo: "gracias por regalarme esto, gracias por enseñarme a amar".

El amor señores no solo se expresa en una relacion de pareja, el amor va mucho m s all  de lo tangible e insisto, si uno no ha sufrido, llorado y sentido la m s grande de las alegr¡as viendo fútbol, pues simplemente no conoce el verdadero significado de la palabra amor.</div id="left">



<center>
</center>
 
Arriba