Agustín Tosco

jbismarck

Idolo
Agust¡n Tosco

Nuestra experiencia nos ha enseñado que
sobre todas las cosas, debemos ser pacientes,
perseverantes y decididos..
A veces pasan meses sin que nada
aparentemente suceda.
Pero si se trabaja con ejercicio de estas
tres cualidades, la tarea siempre ha de fructificar;
en una semana,
en un mes
o en un año.
Nada debe desalentarnos.
Nada debe dividirnos.
Nada debe desesperarnos".

Agust¡n Tosco
Dirigente Sindical Revolucionario
 

jbismarck

Idolo
or Osvaldo Bayer

Qu‚ alegr¡a profunda. Poder verlo de nuevo a Agust¡n Tosco en el video documental Tosco, grito de piedra, de Adri n Jaime. Tosco, como siempre, lleno de vida, saludando con el puño izquierdo cerrado. O¡rlo en los grandes mitines de la gloria de los obreros de aquellos tiempos. Hablar claro, decir la cosas sin temor a las calificaciones partidistas. Agust¡n Tosco, el mejor l¡der obrero que conoc¡ en mi vida. Un Hijo del Pueblo.
Los monumentos en la Argentina no est n para los hacedores de la dignidad y de la solidaridad sino para los generales genocidas, como aquel del "desierto". Para los h‚roes del pueblo, y m s si es bien de abajo, no hay monumentos. No, ah¡, en este documental, aparece tal cual fue: con su ropa humilde, con su rostro al frente, con su palabra clara, absolutamente clara y sus propositos de llevar justicia a todos los barrios.
Lo conoc¡ en el congreso organizativo de la CGT, en 1956. Congreso que era nada menos que presidido por un capit n de nav¡o, Patron Laplacete. Nada menos. Las Fuerzas Armadas con el automandato de ser ellas las que dictaban la vida obrera. Realidades argentinas. Pero tambi‚n ese dirigente obrero de 26 años, all¡ con esa claridad y ese coraje civil a toda prueba: no, señores, as¡ no se hacen las cosas. Ni con bombardeos, ni a balazos, ni con c rceles, ni dictaduras uniformadas. S¡ con asambleas y con marchas por la calles. A los 27 años de edad ya era secretario general de Luz y Fuerza de Cordoba.
El film sobre ‚l nos trae los momentos fundamentales. Tosco en las calles del Cordobazo, Tosco en las asambleas obreras, Tosco en los actos con miles de obreros y estudiantes. Su palabra. Un pa¡s para todos, con pan para todos, con techo para todos, con escuelas para todos. Y fundamentalmente con trabajo para todos, y all¡, los obreros, s¡ el trabajo, pero tambi‚n cultura, y las horas de descanso para la cultura, jugar con sus niños, el amor con sus mujeres. Agust¡n Tosco, cariñosamente "El Gringo". Querido para siempre, para siempre en el recuerdo.
Voy en busca de algo que escrib¡ hace doce años. Cuando los "gordos" de la CGT trataban por todos los medios de ningunear la figura m s limpia de la historia sindical argentina de las d‚cadas del '60 y del '70. Y lo dije as¡: "Tosco no era antiperonista, era antiburocrata. Un enemigo ac‚rrimo de la burocracia sindical. Porque justamente all¡, para ‚l, estaba el c ncer del movimiento obrero: la falta de democracia de base, el caudillismo, la prebenda, el acomodo, en fin, la corrupcion". Barrionuevo, un s¡mbolo de todo eso. "Es decir, el fiel reflejo de la falta de democracia interna que perennemente hab¡an padecido los dos partidos cl sicos de la pol¡tica argentina." Y en esto no fue con eufemismos. Siempre los denuncio, sin pelos en la lengua, con el adjetivo que los pintaba de cuerpo entero. Basta con dos ejemplos. Dijo Tosco, textualmente: "Rucci y sus disc¡pulos son prisioneros por sus compromisos con los detentadores del poder, presos de la custodia que les presta el aparato policial; presos de una c rcel de la que jam s podr n salir: la de la claudicacion, indignidad y participacionismo".
Hombre fundamental en el Cordobazo, una de las rebeliones justas m s incre¡bles de la historia de nuestro pueblo. Obreros y estudiantes. Lucha a brazo partido contra el Ej‚rcito. Y esto aparece en el film en escenas que muestran todo el arrojo de la gente para terminar con las humillaciones. Son muy sentidas las intervenciones de los testigos, protagonistas muy cercanos a este luchador de abajo, cuando relatan las caracter¡sticas personales de Tosco en esos d¡as. Por supuesto, la c rcel. Las injustas detenciones bien prolongadas que sufrio este dirigente de Luz y Fuerza. Condenado a ocho años por un tribunal militar, recupero la libertad a los diecisiete meses. Sus cartas: nunca vencido, nunca l grimas, siempre esperanzas.
Trelew. Cuando el golpe contra la c rcel que libero a dirigentes del ERP trato de liberarlo tambi‚n a Tosco, ‚l se nego. Cre¡a m s en la fuerza de sus compañeros de las f bricas que obligar¡an a la dictadura militar a finalmente dejarlo en libertad. Un momento indescriptible cuando sale, por fin, de atr s de las rejas para respirar nuevamente el aire de la libertad.
El retorno de Tosco a Cordoba fue triunfal.
Y seguir  siendo ‚l mismo un dirigente sindical que primero trabajaba y luego era dirigente, sin ningún dinero adicional, ni auto con chofer. Su l¡nea fue clara: alianza con los peronistas surgidos de la base y repudio valiente a los peronistas del populismo demagogico y corrupto. No a Osinde, a Lopez Rega, a Otero (a) "Oterito", el ministro de Trabajo, que una vez dijo: "Si el general Peron me manda a limpiar su baño, voy y lo limpio".
Pero cuando Rucci, el secretario general de la CGT oficialista, cae v¡ctima de un atentado, Tosco ser  el primero en estar contra esa accion. Dir : "Nuestro gremio, Luz y Fuerza, denuncio permanentemente a la burocracia sindical cuyo principal exponente era Jos‚ I. Rucci. Mas ello no llevar  a nuestro gremio nunca a la accion de los atentados personales para desembarazar al sindicalismo argentino de tr nsfugas y traidores. Solo la lucha por la plena democracia sindical de bases se considera camino apta para la autodeterminacion de los trabajadores. Por eso se condeno abiertamente el asesinato del secretario general de la CGT Nacional". Como se ve, lo denomina taxativamente asesinato.
Pero, igual, la persecucion a Tosco por parte del gobierno justicialista de Isabel va a ser despiadada. En octubre de 1974 es intervenido el sindicato de Luz y Fuerza, Tosco va a pasar a la clandestinidad, perseguido. Es cuando se va a enfermar y no se lo puede internar, porque iba a ser ejecutado cuando se supiera el lugar donde se encontraba. Es atendido por amigos m‚dicos que tambi‚n se juegan la vida. Hasta que Tosco muere, el 5 de noviembre de 1975. Ten¡a apenas 45 años de edad.
Pero ahora vendr  lo peor. A su entierro ir n miles de cordobeses. A pesar de las amenazas de la Triple A gubernamental. Cuando comenzaron los discursos de despedida, comenzo la venganza del r‚gimen. Desde los techos, a balazos, la polic¡a y sus ayudantes. La violencia extrema. La gente tuvo que huir. Quedo el cementerio sembrado de zapatos, carteras de mujer, paraguas. El poder corrupto se desped¡a de quien solo quer¡a un pa¡s justo para todos.
Pero siempre el tiempo hace justicia. ¿Qui‚n respeta hoy a ese gobierno corrupto hasta la m‚dula de los huesos, qui‚n se acuerda de sus represores? Ser n maldecidos por todos los tiempos. En cambio, la figura de Tosco emerge cada vez m s en la esperanza de que vengan otros como ‚l. El film nos permite conocerlo m s, estar otra vez con ‚l. Ver su fuerza. Y sus triunfos, a pesar de los corruptos, de los traidores, de los deshonestos, de los uniformes. Tosco, grito de piedra. El espontane¡smo de las masas. El Cordobazo. La honestidad, la humildad. La enorme fuerza que le dio el ideal de soñar con una sociedad sin hambre y sin explotacion. S¡, repit moslo: un Hijo del Pueblo.
 

VITO_ANDOLINI

Suplente
HASTA LOS 90 CORDOBA TUVO DIRIGENTES DE LUJO EN SUS SINDICATOS, RECORDEMOS EL SEGUNDO CORDOBAZO CUANDO VOLTEARON A ANGELOZ.
LA POLITICA DE DE LA SOTA LOS SOCAVO Y SE METIO DENTRO DE LAS INTERNAS SINDICALES, PUNTEROS DINERO, Y AHORA SON TITERES DEL PJ.
UNA LASTIMA HABIA DECADAS DE HISTORIA DE UN SINDICALISMO INDEPENDIENTE.
 

jbismarck

Idolo
'El Cordobazo es la expresion militante, del m s alto nivel cuantitativo y cualitativo de la toma de conciencia de un pueblo, en relacion a que se encuentra oprimido y a que quiere liberarse para construir una vida mejor, porque sabe que puede vivirla y se lo impiden quienes especulan y se benefician con su postergacion y su frustracion de todos los d¡as.' (Tosco)
Se me ha pedido que escriba un art¡culo sobre el Cordobazo. Creo que lo que hay que escribir sobre este hecho de real trascendencia historica, especialmente para Argentina y Am‚rica Latina, es un libro. Porque son muchas, variadas y complejas, distantes e inmediatas, las causas que produjeron la circunstancia sociologica - pol¡tica del Cordobazo.

Durante los meses de prision en Rawson llen‚ cinco cuadernos sobre el particular. La transcripcion de cuatro hojas en un reportaje de la revista 'In‚dito', motivo, según difusion pública, que la misma fuera clausurada. Aún as¡, con el tiempo, ese trabajo ha de aparecer, sin la pretension de ser una vision totalmente objetiva, pero si al menos una interpretacion personal sobre la base de la militancia sindical y de las propias posiciones adoptadas por nuestro gremio el Sindicato de Luz y Fuerza de Cordoba, la Regional Cordoba de la CGT, el conjunto de gremios encabezados por SMATA (Sindicato de Mec nicos y Afines de la Industria Automotriz) y el permanente contacto con las agrupaciones estudiantiles, tanto de la Universidad Nacional como de la universidad Catolica. Asimismo con los Sacerdotes del Tercer Mundo y distintas personas de los grupos profesionales y pol¡ticos.

Con esta previa aclaracion y en el entendimiento de contribuir en modesto alcance a la reafirmacion de las reivindicaciones populares, redacto estas l¡neas ligadas a este acontecimiento fundamental de las clases populares sucedido el 29 y 30 de Mayo de 1969.

¿Por que se ha producido el Cordobazo?

Esta es una pregunta que no por repetida, deja de plantearse y
de promover la investigacion, la imaginacion y particularmente el inter‚s de todos los argentinos, desde el m s humilde trabajador, hasta el sociologo desentrañador de los fenomenos sociales, o de los pol¡ticos desde conservadores hasta revolucionarios.
En el penal de Rawson nos visitaron a los trece condenados que proced¡amos de Cordoba, una Comision de Solidaridad, compuesta por Compañeros de distintos gremios de esa ciudad, de Trelew y de otras localidades de la Provincia de Chubut. Nos preguntaron qu‚ necesit bamos para nuestra salud, desde alimentos hasta indumentaria.

Respondimos que necesit bamos solidaridad militante. Pronunciamientos. Lucha contra la Dictadura. Les hablamos de nuestros trabajadores, de sus aspiraciones, de sus desvelos, de sus sacrificios. Les dijimos que las fogatas que alumbraban las calles de Cordoba surg¡an desde el centro de la tierra impulsadas y encendidas por nuestra juventud estudiosa y trabajadora y que jam s se apagar¡an porque se nutren de la vida y de los ideales de un pueblo rebelado contra la opresion que se ejerc¡a sobre ‚l y estaba dispuesto a romperla, pasara el tiempo que pasara. Dijimos la verdad, la verdad de todo lo que quer¡amos.

Los trece condenados de Rawson ‚ramos de extraccion, situacion y condicion heterog‚nea. Pero todos coincid¡amos. No exagero al manifestar que varios de los miembros de la Comision de Solidaridad y ellos est n para testimoniarlo, sintieron correr l grimas sobre sus mejillas. Al fin y en esta tensa conversacion, plantearon la pregunta: ¿Por qu‚ se ha producido el Cordobazo?

Respondimos, con lo que creo es la esencia de la respuesta a tanto interrogante y a tantas elucubraciones que andan dando vuelta como conclusiones: el Cordobazo es la expresion militante, del m s alto nivel cuantitativo y cualitativo de la toma de conciencia de un pueblo, en relacion a que se encuentra oprimido y a que quiere liberarse para construir una vida mejor, porque sabe que puede vivirla y se lo impiden quienes especulan y se benefician con su postergacion y su frustracion de todos los d¡as.

¿Y por qu‚ Cordoba precisamente? Porque Cordoba no fue engañada por la denominada Revolucion Argentina. Cordoba no vivio la 'expectativa esperanzada' de otras ciudades. Cordoba jam s creyo en los planes de modernizacion y de transformacion que prometio Ongan¡a, Mart¡nez Paz, Salimei y Ferrer Deheza y luego Borda, Krieger Vasena y Caballero. La toma de conciencia de Cordoba, de car cter progresivo pero elocuente, es bastante anterior al r‚gimen de Ongan¡a. Pero se expresa con mayor fuerza a partir de julio de 1966.

La reivindicacion de los derechos humanos, proceda de donde proceda, en particular de las Enc¡clicas Papales desde Juan XXIII, encuentran en nosotros una extraordinaria receptividad y as¡ se divulgan especialmente en la juventud y en los Sindicatos. Si hay receptividad es que hay comprension, y la comprension deriva en entusiasmo, en fe y en disposicion al trabajo, al esfuerzo e incluso al sacrificio para consumar los ideales que ya tienen vigencia en el  mbito universal.

Para reducir la cuestion a sus aspectos m s cercanos, las grandes luchas previas al Cordobazo amanecen antes de los dos meses de la usurpacion del poder por parte de Ongan¡a. Y estas, tanto como las que posteriormente se plantearon ya que siguen en vigencia, bajo distintas caracter¡sticas, obedecen a la toma de conciencia de la necesidad de liberacion que es el patrimonio principal de Cordoba dentro del panorama nacional.
 

jbismarck

Idolo
A mediados del mes de Agosto de 1966 nuestra Organizacion Sindical emitio una Declaracion en car cter de 'Solicitada' cuyo t¡tulo fue: 'Signos negativos'. Fue la primera posicion sindical en Cordoba contra la serie de medidas de neto corte represivo que implantaba la Dictadura. Esa declaracion tuvo amplia repercusion, no solo local sino nacional y podr¡amos decir que pr cticamente inauguro la posicion rebelde contra la pol¡tica de Ongan¡a y su equipo.

La muerte de Santiago Pampillon a manos del aparato represivo, puso en evidencia la historica resistencia estudiantil. Nadie podr  olvidar las luchas y manifestaciones de protesta de todas las agrupaciones, las huelgas de hambre y el propio paro de una hora del movimiento obrero cordob‚s en solidaridad con los compañeros universitarios. Tuve el honor de integrar una Delegacion Sindical de la CGT de Cordoba que acudio a Mendoza al sepelio de Santiago Pampillon. All¡ discutimos los cordobeses con Geronimo Izzeta que se encontraba casualmente y le increpamos la pasividad de la CGT Nacional. Al mismo tiempo que se manifestaba el ascenso del esp¡ritu de lucha de las bases sindicales y estudiantiles contra el r‚gimen, los jerarcas del sindicalismo nacional iban justificando -en actitudes- su posterior proclamacion a todos los vientos de la 'filosof¡a participacionista'.

Tanto como la represion crec¡a tambi‚n la resistencia aumentaba. Una manifestacion incidental revelaba las distintas formas del repudio al r‚gimen y a sus complices. En Cordoba circulo profusamente una hoja impresa que reproduc¡a a Francisco Prado, participando del Festival del Folklore en Cosquin Enero de 1967- mientras era avasallado el Sindicato de Portuarios, despedazado su convenio colectivo de trabajo y despedidos sus dirigentes y militantes m s esforzados. Prado era Secretario General de la CGT Nacional. Esas hojas circularon por todo Cordoba y la gente evidenciaba su condena ante la claudicante actitud.

En el mismo mes de febrero de 1967 y en funcion del Paro Nacional resuelto para el primero de Marzo de dicho año, en esta ciudad se realizaron grandes manifestaciones obreras.

El diario ''Cordoba' reprodujo varias fotograf¡as de los actos y una en particular de la represion, donde consto mi detencion junto con varios compañeros de la columna de Luz y Fuerza. Fue un plan de lucha de alcance nacional, frustrado por el incipiente participacionismo y dialoguismo que termino una vez m s confiando, según expresiones del propio Francisco Prado, en el nuevo ministro Krieger Vasena, porque según ‚l: 'Habr¡a cambiado y su gestion podr¡a ser útil a los trabajadores'. Pese a esto, la posicion de casi todos los sectores populares, especialmente de Cordoba, conminaba a continuar la lucha.

Quiero transcribir una frase de un documento sindical del 23 de Febrero de 1967, por su car cter premonitorio del 'Cordobazo'. Dec¡a as¡: 'La historia grande est  jalonada de hitos como el que ayer fuera protagonizado por el movimiento obrero de Cordoba, en los talleres y f bricas, en las calles de nuestra ciudad. Porque fue la de ayer una jornada escrita con rasgos vigorosos y expresiones estentoreas que desbordaron los lindes habituales y se prolongaron luego en los grafismos de la prensa y de la television, en la retina y en el  nimo de los millares de protagonistas y espectadores que vivieron las secuencias del plan de accion desplegado por la CGT y gremios confederados de Cordoba. Fue una jornada lúcida y comprometida que nos acerca un poco m s a la definicion crucial que forzosamente tiene que producirse por imperio de la situacion a que ha sido arrastrado el pueblo argentino, y sobre la que los trabajadores tenemos adoptada una posicion clara, concreta e irreductible'.

La represion que siguio al paro del primero de marzo de 1967 y la desastrosa conduccion de la CGT Nacional produjo un notorio vac¡o que estuvo signado fundamentalmente por la oposicion cada vez m s abierta entre las bases sindicales y dirigentes vinculados a ellas y el participacionismo entreguista anidado en la sede de Azopardo en la Capital Federal.

Las bases demandaban un nuevo Plan de Accion. En Tucum n el ataque a los derechos de los trabajadores iba en aumento. En octubre de 1967 la Delegacion de Cordoba en el Congreso de la Federacion de Luz y Fuerza reclamaba ese Plan de Accion, inspirada en las propias demandas vigentes en nuestra ciudad y denunciaba los hechos m s alarmantes que estaban sucediendo.

La preocupacion de los dirigentes nacionales se centraba exclusivamente en normalizar la CGT en ese entonces en manos de la Comision Delegada. ¿De qu‚ ten¡amos los cordobeses clara conciencia a fines de 1967? ¿Cu l era nuestra denuncia? ¿Cu l era nuestra posicion?

En apretada s¡ntesis expres bamos: Bajo el lema de modernizacion y transformacion el gobierno planteo un plan economico, cuya base filosofico-pol¡tica se asento aparentemente en el m s ortodoxo y crudo liberalismo, en la resurreccion del 'dejar hacer, dejar pasar', en la vigencia de un libre empresismo a ultranza, que provocar¡a la estabilidad y la multiplicacion de los bienes economicos del pa¡s. Sin embargo esta declamada libertad economica no es sino un esquema destinado sustancialmente a someter al pa¡s integr ndolo a la crisis del sistema capitalista monopolista como elemento compensador del deterioro cada vez m s pronunciado del mismo.

M s adelante señal bamos: 'Ya desde hace tiempo en todas las naciones del mundo ha concluido la etapa del liberalismo que aqu¡ se pregona. Las potencias industriales practican un crudo dirigismo economico; en el sistema interno protegiendo su mercado productor e incluso consumidor por v¡a de las barreras aduaneras y otros dispositivos complementarios; en el aspecto externo creando organismos internacionales supeditados a ellas que imponen la pol¡tica de la libre penetracion y de la libre explotacion de los pueblos subdesarrollados por los monopolios que actúan desde las grandes metropolis. Esta libertad economica impuesta y dirigida desde afuera, especialmente desde las concentraciones monopolistas norteamericanas a la par de favorecer desmesuradamente a las mismas y a su pa¡s de origen, provocan en Argentina la agudizacion de la crisis y la profundizacion de los efectos recesivos'.

En los pronunciamientos sobre los aspectos economicos se conclu¡a: 'Lo que se pretende realmente es quebrar a la industria nacional y dejar el mercado de consumo a merced de los monopolios. As¡ lo ha expresado gen‚ricamente la Confederacion de la Industria al referirse que esta pol¡tica de transferencia formales y reales es en el m s benigno de los juicios, un mal signo. En lo que hace a las empresas del Estado la aprobacion de la Ley de Hidrocarburos y la Ley de Sociedades Anonimas, confirma crudamente la program tica oficial de entrega del patrimonio estatal y de la conduccion b sica y fundamental de la econom¡a a los intereses extranjeros. Nadie duda ya que el plan trazado es contrario a un aut‚ntico desarrollo, atenta contra el nivel de vida de la poblacion, sirve a los grupos de la reaccion y del privilegio, compromete el porvenir del pa¡s y lesiona la soberan¡a nacional'.

En las cuestiones sociales se denunciaba 'el aumento de todos los precios de los art¡culos de uso y de consumo, agotando la capacidad adquisitiva de las remuneraciones. El incremento de la desocupacion. La paralizacion de la Comision del Salario Vital, M¡nimo y Movil. La imposicion del arbitraje obligatorio para los diferendos laborales. La ley de represion de los conflictos sindicales. La intervencion a Sindicatos, el retiro o suspension de personer¡as gremiales. La eliminacion o restriccion de las representaciones sindicales en la Empresa del Estado, incluidos los organismos de prevision social. La violacion de los contratos colectivos de trabajo. La ley de congelacion de salarios. La modificacion de la ley de indemnizaciones por despido. El aumento de la edad para acogerse a la jubilacion y la eliminacion de las compensaciones por años de servicio'.

Como últimos detalles de las denuncias contra la reaccionaria pol¡tica que se llevaba adelante se señalaba: 'Simult neamente el Gobierno pretende tener un consenso t cito de la opinion pública, pero no abre v¡as de ninguna naturaleza para probar con la expresion del pueblo si ello es cierto o no, mientras justifica tamaño desproposito con la supuestamente perjudicial de enfrentar a un debate pol¡tico al pa¡s. Con la logica perseverancia de sus propositos retrogrados el Gobierno aprueba la Ley de Defensa Civil que militariza a toda la poblacion a partir de los 14 años de edad, bajo el pretexto de asegurar el frente interno, pero con la finalidad de reprimir toda legitima defensa de los intereses economicos, sociales y pol¡ticos de los trabajadores. M s adelante dicta la denominada ley de represion al comunismo, que engloba a todas las personas o instituciones que protesten o lleven adelante una accion para proteger sus derechos. Supera el cuadro represivo macartista dejando al Servicio de Informaciones del Estado la calificacion de toda persona que tenga 'motivaciones ideologicas comunistas', añadiendo un r‚gimen punitivo que llega hasta los nueve años de prision. Intervienen las Universidades Nacionales, anula la participacion de la juventud estudiosa argentina en la vida de las mismas, proyecta una reglamentacion limitacionista y disuelve los Centros de Organizacion Estudiantiles. Viola el secreto de la correspondencia cual modernos inquisidores celosos de toda opinion adversa a la dogm tica oficial. En el  mbito internacional propuso, felizmente rechazada, la institucionalizacion de la Junta Interamericana de Defensa, cual moderno gendarme de los Pueblos de Am‚rica Latina que bregan por su emancipacion integral, a fin de mantenerlos en el subdesarrollo, en el estancamiento y en la dependencia neocolonial'

All¡ se realizaron denuncias que si bien eran conocidas por todos, no todos la realizaban. Eran las delegaciones cordobesas por lo general las que sustentaban estos planteamientos en todos los  mbitos.

En Cordoba se expreso poco tiempo despu‚s una resolucion de la CGT local que declaro persona no grata al Presidente Ongan¡a, y eso trasuntaba el creciente desaf¡o al r‚gimen autocr tico, no cuestionado a nivel masivo con tanto vigor como se daba en Cordoba.
 

jbismarck

Idolo
1969: El año del Cordobazo

Hemos reseñado los males del r‚gimen a escala nacional y hemos particularizado las posiciones de Cordoba por ser las m s relevantes contra la Dictadura en el orden nacional.

Ya tambi‚n Hilda Guerrero de Molina, m rtir obrera de Tucum n engrosaba las filas de quienes hab¡an ca¡do defendiendo sus ideales, enfrentando al r‚gimen de Ongan¡a.

El r‚gimen comunitario era publicitado desde todos los  ngulos del equipo gobernante. Cordoba se hab¡a convertido en la experiencia piloto y el Dr. Caballero hab¡a constituido su Consejo Asesor que ser¡a convalidado con bombos y platillos en la Reunion de Gobernadores de Alta Gracia. All¡ llego Ongan¡a en el mismo automovil y en la misma posicion ideologica y con los mismos propositos de Caballero.

Antes hab¡amos redactado un importante documento. Un documento que se denominaba Declaracion de Cordoba y que se dio a publicidad el 21 de Marzo de 1969. Dos meses y d¡as antes del Cordobazo. En ‚l reseñ bamos lo problemas principales de orden local que sumados a los de orden nacional y en funcion a la toma de conciencia del pueblo de Cordoba sobre la validez de sus derechos, podr¡amos decir que encuadraron la heroica reaccion popular del Cordobazo.

En la introduccion se dec¡a; 'Nuestra Provincia soporta un descalabro gubernativo, una manifiesta inoperancia en los m s altos niveles jer rquicos oficiales, una ineptitud generalizada en la conduccion de la cosa pública. Paralelamente a esta ineficacia se destaca un oscuro y torpe manejo de los instrumentos del poder, para favorecer a los c¡rculos del privilegio economico y financiero, para exaccionar los modestos recursos monetarios de la poblacion, para burlar la aut‚ntica representatividad popular mediante el fraude neocorporativista, para manipular desvergonzadamente a algunos miembros de la justicia, intentando abiertamente ponerlos al servicio de la tolerancia complice hacia el crimen de algún conspicuo allegado al r‚gimen'.

'No se recuerda que nuestra provincia haya soportado tamañas iniquidades públicas. Nunca el pueblo cordob‚s contemplo, un ejercicio sensual del poder usurpado con la impunidad que se manifiesta, y con el visto bueno de un Poder Central que en muchos casos lo pone como ejemplo de experiencia a proyectarse en toda la nacion.'

'Esta situacion insoportable en todos los ordenes, obliga a la clase trabajadora cordobesa a repudiar públicamente al gobierno local, a corresponsabilizar a la Dictadura de Ongan¡a de todos sus actos y a actuar cada vez m s unida y en‚rgicamente para lograrla instauracion del ejercicio pleno de los derechos y garant¡as que pertenecen inalienablemente a los trabajadores y ciudadanos, y a la pr ctica de la funcion gubernativa en un plano de dignidad y de real interpretacion de las aspiraciones del Pueblo'.

Señal bamos y no lo hac¡amos nosotros por una elucubracion al margen de las posiciones populares, sino como una expresion aut‚ntica que palpitaba en toda la poblacion que: ' Durante bastante tiempo el Gobierno de Cordoba trabajo intensa y solapadamente, para implementar el denominado Consejo Asesor Economico Social. Sus fundamentos se basaron en el supuesto inter‚s por consultar sectores representativos de la comunidad y darles participacion en el an lisis y programa de los actos gubernativos'.

Luego se indicaba: 'Asimismo se pretende remedar el engendro del Consejo Asesor, con los Consejos Economico-Sociales de vigencia positiva en algunos pa¡ses del mundo estructurados pol¡ticamente sobre la base de la voluntad soberana del Pueblo'.

Y por último, luego de otras consideraciones: 'El Consejo Asesor procura la domesticacion de la sociedad, su estratificacion definitiva y si hoy se viste con los ropajes de una aparente inocencia, con el tiempo todos deber n lamentar su consolidacion como aparato de poder omnipotente, sin apelaciones, en el que se fundamentar  y basar  el r‚gimen para implantar un sistema de vida repudiado por la historia y con el cual se identifico con su saludo romano el otrora joven camisa negra, hoy Gobernador de Cordoba, Dr. Carlos Caballero.'

Sobre el caso Valinotto, se señalaba, 'la opinion pública cordobesa y tambi‚n la nacional observan con estupor como un Juez de Cordoba, dispuso la libertad de un criminal bas ndose en el testimonio, denominado 'de abono' del Ministro de Gobierno, Dr. Luis E. Mart¡nez Golletti, y del Vocal del Superior Tribunal de Justicia Dr. Pedro Angel Spina'.

Y culminaba el an lisis sobre este tema: 'El Sr. Gobernador de Cordoba, Dr. Carlos Caballero, ante la renuncia verbal de su Ministro de Gobierno, Dr. Mart¡nez Golletti, resolvio, rechazarla ratific ndole su confianza'.

Sobre los impuestos de orden local recalc bamos: 'Los centros vecinales de Cordoba, integrados en su mayor¡a por trabajadores, han denunciado el asalto fiscal de que son objeto, han protestado, han señalado la ilegalidad de las medidas tributarias, pero el gobierno ha permanecido incolume, ofreciendo una transitoria y demagogica rebaja que no altera la situacion de fondo y que ha determinado la resistencia al pago, como único camino para hacerse escuchar, aunque el gobierno sigue y seguir  sordo a los reclamos del pueblo, embebido en su absolutismo y cegado por su tortuoso designio pol¡tico.'

Sobre los problemas laborales se daba el caso de las 'quitas zonales' que afectaba fundamentalmente al gremio metalúrgico. La anulacion de la Ley del S bado Ingl‚s, que hab¡a sancionado en el año 1932 y que rebajaba en un 9,1 ø/o los salarios mensuales de los trabajadores. El Departamento Provincial de Trabajo resultaba totalmente inoperante. Se distingu¡a que 'Cordoba es, a no dudarlo, el para¡so de los recibos en blanco, que sirven para robar de los ya magros salarios de los trabajadores, partes sustanciales y crear la inseguridad en la permanencia de su empleo'. Por otra parte se dispuso el cierre de una serie de escuelas nocturnas de capacitacion a la que concurr¡an los trabajadores, con el fundamento de que se hab¡an agotado las instancias para que los mencionados establecimientos pasaran a formar parte del organigrama secundario provincial.'

Las tropel¡as de la denominada 'Brigada Fantasma', tambi‚n enardecieron al pueblo de Cordoba. Dec¡amos sobre el particular: 'Todo el pa¡s conoce ya el incre¡ble episodio de la 'Brigada Fantasma', denominada as¡ por sus oscuras andanzas no en resguardo de la seguridad pública, sino atentando contra la misma.

Intimidando a gente inocente, persiguiendo a supuestos delincuentes y extorsionando a los detenidos'. Se conclu¡a sobre este punto: 'Tambi‚n el episodio de la 'Brigada Fantasma', por m s que se haya dispuesto su disolucion y la detencion de los 'polic¡as' que la integraban, no fue descubierta por la preocupacion o la diligencia de los funcionarios del gobierno. Se conocio y se investigo por las denuncias period¡sticas que constituye hoy el único medio que tiene el Pueblo para defenderse de alguna manera de los atropellos a que es sometido por un Gobierno, que inexorablemente 'ser  juzgado como el m s nefasto para los derechos de toda la poblacion de Cordoba'.

Para no extenderse m s sobre este extenso documente señalar‚ una frase mas: 'Una ¡nfima minor¡a, los dedos de una manosobran para contarlos,de'dirigentes'sindicales,apoyaelr‚gimen cordob‚s.No es as¡ sin embargoen el orden nacional.

La asistencia de m s de cuarenta jerarcas gremiales a una entrevista con Ongan¡a ha demostrado que el esp¡ritu de lucha de los trabajadores y del pueblo, tienen un fuerte contingente de desertores, sumados a la program tica del r‚gimen: pol¡tica de sometimiento economico, de opresion social, de oscurantismo cultural y de mordaza c¡vica, sojuzgando a todos los argentinos que quieren un pa¡s en el cual se operen fundamentales transformaciones que posibiliten un inmediato porvenir donde impere la justicia social; donde se produzca la independencia economica, liberando a la patria de la penetracion y dominio monopolice e imperialista; donde se materialice la soberan¡a pol¡tica sobre la base de la libre voluntad popular y donde la democracia integral se practique sin ningún tipo de proscripciones e inhabilitaciones para todos los argentinos'.

Cubr¡amos el final exhortando a la unidad, a la accion común reivindicativa, de todas las Organizaciones Sindicales para la prosecucion de la lucha en defensa de nuestros derechos.

Estalla la caldera

Los trabajadores metalúrgicos, los trabajadores del transporte y otros gremios declaran paros para los d¡as 15 y 1ø de Mayo, en razon de las quitas zonales y el no reconocimiento de la antigedad por transferencia de empresas, respectivamente. Los obreros mec nicos realizan una Asamblea y a la salida al ser reprimidos, defienden sus derechos en una verdadera batalla campal en el centro de la ciudad el d¡a 14 de Mayo. Los atropellos, la opresion, el desconocimiento de un sin número de derechos, la vergenza de todos los actos de gobierno, los problemas del estudiantado y de los centros vecinales se suman.

Se paraliza totalmente la ciudad el d¡a 16 de Mayo. Nadie trabaja. Todos protestan. El Gobierno reprime.

En otros lugares del pa¡s, estallan conflictos estudiantiles por las privatizaciones de los comedores universitarios.

En Corrientes es asesinado el estudiante Juan Jos‚ Cabral y ese hecho tiene honda repercusion en toda la poblacion de Cordoba. Se dispone el cierre de la Universidad. Todas las agrupaciones estudiantiles protestan y preparan actos y manifestaciones. Se trabaja de común acuerdo con la CGT.

El d¡a 18, es asesinado en Rosario el estudiante Adolfo Ramon Bello. Realizamos con los estudiantes y los Sacerdotes del Tercer Mundo una marcha de silencio en homenaje a los ca¡dos.

El d¡a 20 de Mayo, fui detenido e incomunicado en el Departamento de Polic¡a 'en averiguacion de antecedentes'. Recupero la libertad al d¡a siguiente.

El d¡a 21, se concreta un paro general de estudiantes. Una serie de comunicados del movimiento obrero lo apoyan. En Rosario cae una v¡ctima m s. El estudiante y aprendiz de metalúrgico Norberto Blanco, es asesinado en Rosario. Se instalan Consejos de Guerra.

El d¡a 22 de Mayo, los estudiantes de la Universidad Catolica se declaran en estado de asamblea y son apoyados por el resto del movimiento estudiantil.

El d¡a 23 de Mayo, es ocupado el Barrio Cl¡nicas por los Estudiantes. Es gravemente herido el estudiante H‚ctor Crusta de un balazo por la Polic¡a. Se producen fogatas y choques. La Polic¡a es contundente, y los choques se hacen cada vez m s graves.

El d¡a 25 de Mayo, hablo en la Universidad Catolica de Cordoba y hago una severa cr¡tica y condena a los sangrientos atropellos de la Polic¡a y de los arbitrarios procedimientos del Consejo de Guerra en Rosario.

El d¡a 26 de Mayo, el movimiento obrero de Cordoba, por medio de los dos plenarios realizados, resuelve un paro general de actividades de 37 horas a partir de las 11 horas del 29 de Mayo y con abandono de trabajo y concentraciones públicas de protesta. Los estudiantes adhieren en todo a las resoluciones de ambas CGT.

Todo se prepara para el gran paro. La indignacion es pública, notoria y elocuente en todos los estratos de la poblacion.

No hay espontane¡smo. Ni improvisacion. Ni grupos extraños a las resoluciones adoptadas. Los Sindicatos organizan y los estudiantes tambi‚n. Se fijan los lugares de concentracion. Como se realizaran las marchas. La gran concentracion se llevar  adelante, frente al local de la CGT en la calle V‚lez Sarsfield 137.

Millares y millares de volantes reclamando la vigencia de los derechos conculcados inundan la ciudad en los d¡as previos. Se suceden las Asambleas de los Sindicatos y de los Estudiantes que apoyan el paro y la protesta.

El d¡a 29 de Mayo amanece tenso. Algunos sindicatos comienzan a abandonar las f bricas antes de las 11 horas. A esa hora el Gobierno dispone que el transporte abandone el casco c‚ntrico. Los trabajadores de Luz y Fuerza de la Administracion Central, pretenden organizar un acto a la altura de Rioja y General Paz y son atacados con bombas de gases. Es una vez m s la represion en marcha. La represion indiscriminada. La prohibicion violenta del derecho de reunion, de expresion, de protesta.

Mientras tanto, las columnas de los trabajadores de las f bricas de la industria automotriz van llegando a la ciudad. Son todas atacadas y se intenta dispersarlas.

El comercio cierra sus puertas y las calles se van llenando de gente. Corre la noticia de la muerte de un compañero, era M ximo Mena del Sindicato de Mec nicos. Se produce el estallido popular, la rebeld¡a contra tantas injusticias, contra los asesinatos, contra los atropellos. La polic¡a retrocede. Nadie controla la situacion. Es el Pueblo. Son las bases sindicales y estudiantiles, que luchan enardecidas. Todos ayudan. El apoyo total de toda la poblacion se da tanto en el centro como en los barrios.

Es la toma de conciencia de todos evidenci ndose en las calles contra tantas prohibiciones que se plantearon. Nada de tutelas, ni de los usurpadores del poder, ni de los complices participacionistas. El saldo de la batalla de Cordoba -El Cordobazo- es tr gico. Decenas de muertos, cientos de heridos. Pero la dignidad y el coraje de un Pueblo florecen y marcan una p gina en la historia Argentina y latinoamericana que no se borrar  jam s.

En las fogatas callejeras arde el entreguismo, con la luz, el calor y la fuerza del trabajo y de la juventud, de jovenes y viejos, de hombres y mujeres. Ese fuego que es del esp¡ritu, de los principios, de las grandes aspiraciones populares ya no se apagar  jam s.

En medio de esa lucha por la justicia, la libertad y el imperio de la voluntad soberana del pueblo, partimos esposados a bordo de un avion con las injustas condenas sobre nuestras espaldas. Años de prision que se convierten en poco menos de siete meses, por la continuidad de esa accion que libro nuestro pueblo, especialmente Cordoba, y que nos rescata de las lejanas c rceles del sur, para que todos juntos, trabajadores, estudiantes, hombres de todas las ideolog¡as, de todas las religiones, con nuestras diferencias logicas, sepamos unirnos para construir una sociedad m s justa, donde el hombre no sea lobo del hombre, sino su Compañero y su Hermano.

Agust¡n Tosco
 

VITO_ANDOLINI

Suplente
cita:Originalmente enviado por jbismarck

EL SINDICALISMO NECESITARIA ALGUN AGUSTíN TOSCO.....

ES COMO PEDIR QUE EN ESTOS MOMENTOS BOCA TENGA, A SIMON, BERMUDEZ, HARABINA Y SAMUEL, TODOS JUNTOS....ESTAMOS LEJOS, LAMENTABLEMENTE.
 
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